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La acelga es originaria de los países mediterráneos. Durante años fue relegada a los menús de las dietas hipocalóricas y adelgazantes, pero hoy es sin duda la protagonista de esta época.

Frita, rebozada, gratinada o aderezada con vinagre. Es muy rica en vitaminas A y C. Nos ayuda a cuidar nuestra piel, vista y cabello. Sus altos contenidos en hierro y magnesio la convierten en un alimento ideal para las personas con anemia y problemas de circulación.

Uno de los vegetales más antiguos es la alcachofa. Tiene niveles elevados de vitaminas A y B, siendo uno de los alimentos de mayores propiedades medicinales. Si hervimos durante 10 minutos un par de cucharadas de hojas secas de esta hortaliza, tendremos un remedio ideal para aliviar la sequedad de los ojos (aplicándolo suavemente con un paño). Es una gran aliada para combatir la diabetes y las enfermedades hepáticas.

Consejo: cuando vayas a comprarla al supermercado, debes seleccionar la alcachofa con las hojas más verdes, voluminosas y gruesas. Si al apretar una de ellas con fuerza cruje, será porque la hortaliza está fresca y conserva todas sus propiedades.

El repollo, conocido también como col, se utiliza mucho para preparar sopas, caldos o purés. Es una verdura que se compone fundamentalmente de agua y nos aporta vitaminas A,C y E. Tiene muy pocas calorías y estudios recientes le atribuyen propiedades antirreumáticas, cicatrizantes, digestivas, energéticas e incluso de prevención contra el cáncer de mama.