lunes, 10 agosto 2020 18:12

El oro, un lujo comestible

Ellos no han sido los primeros. El oro se lleva usando a nivel gastronómico desde la antigüedad. Los romanos y los habitantes del Antiguo Egipto lo incluían en sus recetas. Los egipcios, junto con los chinos, lo usaban además en el campo de la medicina, al considerarlo un elixir de vida. A Europa el metal precioso se abrió paso en la gastronomía gracias a los árabes.

Es interesante destacar que la Unión Europea incluye el oro dentro de su lista de aditivos alimentarios permitidos, entre los que también se encuentran la plata, el aluminio o el titanio. También existe la creencia de que tiene numerosas propiedades beneficiosas, como eliminar toxinas, retrasar el envejecimiento o aportarnos energía. Aunque estas últimas no han sido respaldadas por expertos.

Debemos pensar que la gastronomía es un terreno donde la imaginación no tiene límites y los cocineros no quieren quedarse atrás. El tratamiento de un ingrediente de una forma determinada puede marcar la diferencia entre dos platos. En este caso, el oro es el gran protagonista.

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