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Ingredientes

1 kilo de fresas

800 ml de nata para montar

100 gramos de azúcar

Canela en rama

Una vaina de vainilla

Crema de queso (opcional)

Un bizcocho para usar de plantilla

Lavamos las fresas. Les cortamos el rabito y las partimos por la mitad. Reservamos algunas para usar de topping, 12 fresas deberían ser suficientes. Con el resto de las fresas haremos una especie de mermelada. En una olla pon a calentar dos dedos de agua, con dos cucharadas de azúcar, una vaina de vainilla y la canela en rama. En cuanto rompa a hervir echaremos las fresas restantes. Tapa y deja cocer media hora.

Mientras se hace, prepararemos la nata montada. Simplemente echaremos la nata para montar en un bol y batiremos con la ayuda de unas varillas. Puedes añadir algo de azúcar y un poco de crema de queso si queremos darle más consistencia.

Cortamos el bizcocho por la mitad de forma que nos queden dos láminas iguales. Usamos uno como base y lo colocamos encima de una blonda. Untamos con una capa abundante de mermelada casera y otra capa generosa de nata. Colocamos encima la segunda mitad del bizcocho y repetimos la operación.
Cubriremos después toda la tarta con nata.

Te recomendamos hacerlo con la ayuda de una manga pastelera, primero una capa fina y extendiendo bien y después -si te animas- haciendo figuritas. Cubrimos la parte superior de la tarta con las fresas que habíamos reservado y… lista para comer! Aunque te recomendamos que la metas media horita en la nevera antes de consumirla.