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ALMERÍA, 18 (EUROPA PRESS)

El juez ha condenado a penas de seis y cinco años de internamiento en régimen cerrado respectivamente a los dos menores de 14 y 16 años que asesinaron en noviembre de 2012 de una veintena de puñaladas al joven marroquí de 18 años Nasar M.C.O., cuyo cadáver apareció semienterrado en una playa a pocos metros del camping de Almerimar, en El Ejido (Almería) casi un mes después de que sus padres denunciasen su desaparición.

Según han informado a Europa Press fuentes jurídicas, la sentencia, que se aviene a lo interesado por la fiscal de Menores en su escrito de conclusiones, les impone asimismo el cumplimiento de tres y cinco años de libertad vigilada como autores de un delito de asesinato con ocultación de cadáver y el abono de 50.000 euros de indemnización para los padres de la víctima.

Los otro cuatro adolescentes, tres chicos y una chica, a los que se enjuició por un delito de encubrimiento va a tener que hacer frente a penas que oscilan entre los 18 y los 24 meses de libertad vigilada ya que en el primer día del juicio admitieron que eran “conocedores” del crimen y que no lo pusieron en conocimiento de las autoridades, y aceptaron lo solicitado por el Ministerio Público para ellos.

La acusación particular, que pedía las máximas previstas en la Ley del Menor para los dos autores materiales del asesinato, ha anunciado que elevara recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Almería y ha cuestionado el fallo del Juzgado de Menores, que ha resuelto moderar en un 50 por ciento la responsibilidad civil de 100.000 euros que pedía el fiscal al estimar que los progenitores “no favorecieron la conducta de su hijos con dolo o negligencia grave”.

Durante su declaración en audiencia, el menor de 14 años se ratificó en el testimonio que prestó tras ser detenido por la Policía Nacional y reconoció haber propinado puñaladas a Nasar aunque argumentó que lo hizo “incitado” por el otro acusado, a quien señaló como el autor de la “primera” de las 23 cuchilladas que asestaron a la víctima.

Por su parte, el menor de 16 años reconoció haber estado en el lugar en el que se cometió el crimen pero negó, como en su declaración en instrucción, haber usado el cuchillo contra Nasar M.C.O., por lo que su defensa sostuvo que fue “cómplice por omisión”.

El cerco sobre los principales acusados se estrechó con un informe de la Guardia Civil en el que se recogían numerosas “contradicciones y discrepancias”, avaladas por los datos de las antenas repetidoras de telefonía en la urbanización de Almerimar, en las que habrían incurrido al relatar qué hicieron el día de la desaparición y dónde estuvieron ya que los padres de la víctima aseguraba que habían quedado para “tomar café”.

RED SOCIAL 'TUENTI'

El juez autorizó la intervención de las cuentas de ambos en la red social 'Tuenti' el 16 de enero de 2013 y 48 horas después hacía lo propio con los terminales telefónicos. La transcripción de las comunicaciones, contenida en las actuaciones, reveló “indicios claros” que apuntaban a la participación de ambos en la desaparición y muerte, y señaló a los cuatro presuntos encubridores, “con los que se jactaban de lo sucedido y a los pedían silencio”.

Ambos indicaron también al juez que medió una “discusión” y que no tenían intención de matar a la víctima cuando quedaron con él a las puertas de un supermercado de Almerimar pese a que, tal y como ha quedado probado, ambos salieron armados de sus casas con sendos cuchillos.

El cuerpo sin vida del joven Nasar fue enterrado al día siguiente en la playa de Almerimar, junto al camping, donde lo habrían dejado envuelto en “una especie de plásticos blancos” para, a continuación, volver al día siguiente para sepultar “bien” el cadáver.

El móvil del crimen estuvo en un “trapicheo” con objetos de valor como “teléfonos móviles, bicicletas y videoconsolas”. La relación que existía entre los asesinos y su víctima se tensó como consecuencia de supuestas presiones para la venta de estos objetos. Así, convencieron e a Nasar para que quedara con ellos ante su reticencia diciéndole que “le iban a dar unas consolas” y le mataron.

La operación 'Airsoft', que se inició tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Nasar y culminó dos meses después con las detenciones, llevó a la Policía Judicial a elaborar un “detallado” mapa de vínculos y relaciones, que determinó que existía relación entre la víctima y varios menores. Los arrestos se realizaron tras dos registros domiciliarios donde los agentes intervinieron diversos efectos, entre ellos, las herramientas con los que fue enterrado el cadáver de la víctima.