Compartir

El número uno del ranking se hace de forma exclusiva en la reserva natural Sremska Mitrovica, en Zasavica, al norte de Belgrado. Lo que hace exclusivo a este queso es la leche de Pule, una burra que sólo se da en los Balcanes y de las que en la reserva hay 100 ejemplares. Su precio ronda los 1.000 euros el kilo, porque el litro de leche de este animal se paga a 40 euros.

El queso de alce es otro de los más cotizados. Se elabora en la granja MooseHouse a partir de animales criados por ellos. Lo que lo hace exclusivo es la temporalidad, porque las hembas sólo se ordeñan entre mayo y septiembre. Su precio, por debajo del queso de Pule, se sitúa en los 813 euros el kilo.

La Navidad marca los tiempos de fabricación y venta del tercer queso más caro del mundo. Elaborado por la británica Stilton, recibe su nombre de Long Clawson's Stilton Gold. Lo distingue este queso, además de su precio, es que lleva adheridas a su corteza -y en su interior- chispas de oro comestibles. Se comercializa por 739 euros el kilo.

El cuarto es francés. Denominado Vacherin Mont-D'Or, se caracteriza por una gran cremosidad. Se fabrica únicamente con leche cruda de vaca y su proceso de elaboración se reduce a los meses de agosto y marzo. Su precio lo sitúa en el penúltimo puesto de nuestro listado: 591 euros el kilo.

El Brie de Meaux cierra nuestra lista. Es una alternativa más exclusiva del queso Brie. Se le conoce queso real, ya que solían disfrutarlo los miembros de la realeza francesa. Se elabora a las afueras de París y también a partir de leche de vaca cruda. Su precio, muy por debajo de los anteriores, puede encontrarse desde 30 euros el kilo.