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El tenis español vuelve a la 'Caja Mágica', el hogar del Masters 1.000 de Madrid, que acoge desde este viernes un cruce donde los españoles son los indiscutibles favoritos para mantenerse en la élite de un torneo, que han dominado con mano firme en los últimos años. Así, la número dos del ranking no juega por evitar el descenso desde hace siete años, cuando tuvo que medirse entonces a Italia, con victoria trabajada pese al 4-1.

Además de la revitalizante presencia del exnúmero uno del mundo, a favor está la estadística como local de España que no pierde con esta condición desde 1999 cuando fue derrotada por la Brasil de Gustavo Kuerten con ya 24 eliminatorias seguidas invicta como anfitrión.

Los de Álex Corretja afrontan una eliminatoria con claro favoritismo pese a no contar una vez más con el 'mejor' equipo por no estar sus dos mejores jugadores del ránking. Ante Canadá, el capitán tuvo que tirar de una formación de circunstancias por el descanso de David Ferrer, que había hecho un esfuerzo en el 2012, los problemas físicos de Nicolás Almagro y la todavía baja de Rafa Nadal, que acababa de retornar al circuito tras siete meses, y ahora, pese a tener por primer vez a sus órdenes al manacorí, cambiará su habitual doble y ha vuelto a contar con Fernando Verdasco y Tommy Robredo.

El balear ha vuelto a la selección después hacer su última y exitosa aparición en la final de la edición 2011, donde aseguró la victoria con una gran victoria ante Juan Martín del Potro en Sevilla. Bajo el liderazgo del flamante campeón del Abierto de los Estados Unidos, España debe desarbolar a Ucrania, cuyo mayor peligro reside en el talentoso, pero irregular, Alexandr Dolgopolov.

Nadal ha aceptado el reto de aparcar el cansancio físico y mental del frenético último mes, con el viaje desde Nueva York de donde aterrizó ayer miércoles, y de cambiar de pista dura a arcilla roja, y jugará desde el inicio, cerrando el viernes ante un Sergei Stakhovsky, conocido por su flamante victoria sobre Roger Federer en el último Wimbledon, pero que no deja de ser el 92 del mundo y con poco currículum en tierra.

Pero antes de que el ocho veces ganador de Roland Garros busque su punto, será el turno de Fernando Verdasco, otra de las novedades del equipo junto al 'resucitado' Tommy Robredo que, en principio, jugará el doble con el 'maestro' Marc López, aunque la posibilidad de que el manacorí juegue el sábado también planea por la capital, sobre todo en caso de igualdad tras el viernes.

UCRANIA SE CONSAGRA AL PRIMER PUNTO DE DOLGOPOLOV

El zurdo también vuelve al equipo después de la final ante Argentina. Desde entonces, no había contado para Corretja que premia ahora su positivo verano después de un periodo discreto. Además, tendrá la motivación especial de jugar en casa, ante su público y con una altitud que puede favorecer su saque y su tenis.

Enfrente tendrá a la principal baza de los de Mikhail Filima, un Dolgopolov siempre peligroso y capaz de lo mejor y lo peor, aunque no atraviesa su mejor momento. Decimotercer jugador del mundo a inicios de 2012 y cuartofinalista ese año en el torneo de la Caja Mágica, el ucraniano, ahora el 40 del ránking, intentará jugar con la presión para dar un punto que dé esperanzas a los suyos porque el doble español parece superior al visitante, formado de inicio por Denys Molchanov y Vladyslav Manafov, pero que podría dar paso a sus dos tenistas de los individuales.