jueves, 13 agosto 2020 7:40

La medicina y la farmacia en los siglos XIX y XX, en un museo en Palencia

Aunque el hospital de San Antolín y San Bernabé fue fundado en 1183 y funcionó de forma ininterrumpida hasta finales de la década de los años sesenta, la mayor parte del material expuesto corresponde a los siglos XIX y XX, y pertenece al antiguo hospital, a colecciones privadas donadas por médicos y farmacéuticos, a Cruz Roja y al Hospital Río Carrión.

El director de la Fundación, Miguel Ruiz Ausín, ha explicado los elementos que componen esta muestra durante la inauguración de la exposición y del museo, que hoy ha abierto sus puertas en Palencia.

“A lo largo del tiempo el hospital se fue dotando de material”, ha señalado el impulsor de esta colección con la que se topó cuando colaboraba como voluntario hace ya varias décadas y decidió conservar hasta el día en que pudieran exponerse en un museo.

Ese día ha llegado, y desde ahora la colección se expone de forma permanente donde estuvo el antiguo hospital, con piezas tan relevantes como un aparato de rayos X que se compró dos años después de haberse inventado y se usó por primera vez para sacar una bala a una persona aproximadamente en 1909, ha relatado.

También tuvo que ver en la creación de este museo una exposición realizada por el Colegio de Médicos para celebrar un siglo de existencia, en las mismas instalaciones en 1998, ha explicado Albano de Juan, un cirujano jubilado muy interesado por las antigüedades médicas, como el mismo se define y otro de los impulsores de este proyecto.

“El material de aquella exposición se ha recuperado para exponerlo de forma permanente en este museo”, junto a piezas cedidas por médicos y farmacéuticos, Cruz Roja y el Hospital Río Carrión, ha precisado este médico para quien también tienen especial importancia los aparatos de rayos X que se muestran.

Entre ellos uno inventado por Wilhem Roentgen en 1895 que ahora se expone en la reproducción de una antigua consulta médica donde el doctor tomaba nota de las dolencias en una antigua máquina de escribir.

En el quirófano puede verse gran parte del material usado en las operaciones: juegos de agujas, material quirúrgico -fundamentalmente de ginecología-, autoclaves para la esterilización del instrumental, un aspirador de secreciones de la década de los años treinta y hasta una incubadora neonatal de la década de los sesenta.

La farmacia, situada en la zona donde estuvo la antigua botica, exhibe, en un gran armario de 1815, infinidad de botes con tintura de clavo o de colombo, raíz de ratania y armenio, y los aparatos de alquimista con los que el boticario preparaba personalmente las medicinas.

Desde hoy este Museo de Farmacia y Medicina ubicado en las instalaciones del antiguo hospital de San Bernabé “reproduce una parte de su historia y todo el material que se expone será el testigo imborrable de una época pasada”, ha manifestado Ruiz Ausín.

Una historia en la que el hospital siempre desarrolló una labor asistencial con las personas que más lo necesitaban, labor que siguen manteniendo hoy las hermanas de la Caridad en la residencia de ancianos que gestiona la Fundación San Antolín y San Bernabé.

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