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Me causó gran alegría leer en 'La Verdad' que la vieja cárcel era ya propiedad del Ayuntamiento de Murcia. Y aquella noche soñé que entraba por un ancho portón y me encontré con un hermoso jardín tropical con jaulas de pájaros exóticos y música ambiental; fuentes de agua de colores y cafeterías, donde sentarme y disfrutar aquello.