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En mi escrito anterior, aludía a la labor que el Papa Francisco desarrolló en su reciente visita a Brasil y que considero como las «líneas fuerza» sobre las que el Papa quiere llevar a cabo, si somos capaces de seguirle, la ansiada renovación de la Iglesia que todos deseamos. Hoy quiero ofrecer algunas más que, en mi opinión, no tienen desperdicio.