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La calle Guadiana de Castellar-Oliveral es desde hace unos meses el cajón de sastre de la pedanía valenciana. En él se concentran una barraca con cientos de años de historia declarada en ruinas y de la que el ayuntamiento no se hace cargo; un solar del que se eliminó toda señal de su paisaje natural y del que ahora reclaman su restitución; y un descampado convertido en vertedero improvisado.