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Ya he recogido la clase. Todo está empaquetado. Me he despedido y salgo rápida. No quiero que nadie me detenga, necesito sentir que el curso ha terminado. Llevo mi babi y un libro que me ha regalado una compañera, un detalle que me encanta, aunque lo que más me gusta es la persona que me lo ha regalado, una maestra auténtica. ¡Cómo todas! Pensaréis. No ¡Cómo pocas! De las que, sin hacer ruido, no …