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Estos datos toman como referencia el máximo histórico de los precios y están reflejados en el informe sobre el mercado de la vivienda vacacional elaborado por la compañía Tinsa, dedicada a la valoración de inmuebles, que ha presentado hoy en Valencia.

También se han registrado descensos acusados en la provincia de Barcelona, Pineda de Mar (52,1 %) y Mataró (52 %); en Girona, Castelló d'Empuries (53,7 %); y en Gran Canaria, Mogán (51,1 %).

Por el contrario, el descenso ha sido más contenido en municipios de Pontevedra como Baiona (13 %), Sanxenxo (16,5 %) y Moaña (17,5 %); Sada (16,6 %) en La Coruña, e Ibiza y Formentera (16 %).

La demanda de segunda residencia ha pasado de unas 100.000 en 2005 y 2006 a unas 20.000 de media hasta el final del periodo de previsión en 2015, una cifra que incluye el ligero repunte registrado en los últimos trimestres debido a la demanda por parte de extranjeros.

Según el responsable de mercadotecnia de la empresa, Raúl García, la demanda de extranjeros es “insuficiente” para la recuperación de un sector que “necesita compraventas internas”, aunque la demanda nacional de segunda residencia “no se recuperará hasta que lo haga la de primera residencia” y para ello primero ha de crecer el empleo y la confianza en la economía.

Por lo que respecta al tiempo que se tarda en vender un apartamento o una vivienda unifamiliar, Tinsa concluye que el periodo más corto para la venta de un apartamento se registra en Murcia o Canarias (de 8 a 12 meses), y el más largo en Galicia, Comunidad Valenciana, Andalucía mediterránea o Costa de la Luz (hasta 24 meses).

En el caso de los unifamiliares se venden más rápido en Asturias, Canarias o Baleares (entre 10 y 15 meses) y con más lentitud en la Comunidad Valenciana, Andalucía mediterránea y Costa de la Luz (hasta 30 meses).

En opinión de Raúl García, podría ser que en 2015 se alcance una situación de equilibrio en el precio de la vivienda residencial, si bien reconoce que “es complicado predecir cuándo va a tocar suelo”.

Asimismo, y pese a que explica que España es el destino vacacional preferido de los europeos, considera que “todavía no somos capaces de vender el destino”.

Por lo que respecta a las viviendas disponibles, ha asegurado que la cantidad real es menor a la que han reflejado los últimos estudios, si bien ha llamado la atención sobre el hecho de que un porcentaje (que no ha detallado) será “invendible” por haberse construido sin tener en cuenta las necesidades del cliente.