Compartir

Suárez, de 24 años, no pudo cumplir su sueño de alcanzar los cuartos de final en Wimbledon sobre el césped de la pista tres del All England Club.

No obstante, la jugadora canaria se despide de su aventura en Wimbledon con su mejor actuación hasta la fecha en este Grand Slam y habiendo igualado la marca de hace unas semanas en Roland Garros, donde la italiana Sara Errani la eliminó también en octavos de final.

La superioridad en el ránking WTA de Kvitova no amedrentó a Suárez, que había perdido cuatro de sus cinco enfrentamientos anteriores con Kvitova desde 2009 (la canaria sólo había ganado en una ocasión, sobre la superficie dura de Pekín en 2012).

Durante el primer set, ambas jugadoras se mantuvieron parejas -cada una rompió el servicio de su rival en una ocasión- hasta el desempate, que concluyó 7-5 a favor de la octava favorita en Wimbledon.

En su carrera hasta cuarta ronda, Suárez solo había cedido a día de hoy un set en su segundo partido de Wimbledon frente a la croata Mirjana Lucic-Baroni, número 96 del mundo, derrotada finalmente por 1-6, 6-3 y 6-3.

Kvitova aprovechó en el segundo set la única bola de rotura que se le presentó y abrió una ventaja que hizo imposible a la tenista canaria remontar el partido.

Con todo, Suárez es la primera jugadora española que alcanza los octavos de final en Wimbledon desde 2001, cuando Conchita Martínez no solo se clasificó para esta ronda, sino que prosiguió hasta cuartos de final.

La checa, de 23 años, se verá las caras en cuartos de final con la vencedora del duelo entre la belga Kirsten Flipkens, vigésima favorita del torneo, y la italiana Flavia Pennetta.