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“Televisión Española retirará la misa del domingo de su programación”. “Font Vella lanza una botella con el tapón amarillo para solidarizarse con los golpistas catalanes”. “Las princesas Leonor y Sofía cobran un sueldo pagado por todos los españoles”.

Todas estas noticias son falsas. Son las llamadas ‘fake news’, bulos que proliferan en las redes sociales y han hecho que una parte de la sociedad haya perdido la confianza en los medios de comunicación. Estas noticias se difunden con rapidez por WhatsApp, Twitter o Facebook a través de páginas o grupos y, según informa la consultora ‘Gartner’, la población occidental consumirá más noticias falsas que verdaderas en 2022. Por ello, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) ha decidido atajar el problema desde abajo.

Esta organización ha lanzado una iniciativa para crear una asignatura de periodismo en los cuatro cursos de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) para enseñar a los estudiantes a detectar las ‘fake news’. “La idea surge ante la avalancha de noticias falsas que inundan las redes sociales”, cuenta Nemesio Rodríguez, presidente de la FAPE. Como el principal canal de difusión de las ‘fake news’ son las redes y estas son la principal fuente de información de los adolescentes, la FAPE decidió que lo mejor era empezar a abordar el problema en los colegios.

“Les ayudará a saber de dónde procede la información, a formar un juicio crítico de los medios, a saber qué noticia es real y cuál es falsa”, continúa Rodríguez. Esto provocará que los estudiantes sepan qué fuente es fiable y cuál no lo es. Los adolescentes podrían enseñar a sus padres a distinguir una noticia real de una falsa, y estos realizarían cursos especiales de formación. El objetivo es que la sociedad sea menos manipulable.

Sin embargo, llegados a este punto surge una pregunta. ¿Por qué esta iniciativa no ha surgido antes? Según Rodríguez, mentiras y bulos han existido siempre, “pero no tenían la enorme capacidad de difusión y de impacto inmediato que facilitan ahora las redes”. Por ello, la responsabilidad para luchar contra este grave problema corresponde a los periodistas, porque son los que saben cómo verificar y contrastar. “Las personas sabrán distinguir entre un periodista creíble que aporta información real y un periodista que promueve las noticias falsas”, asegura el presidente de la FAPE.

Esta organización no es la única que combate las ‘fake news’. La web maldita.es lucha a diario contra las noticias falsas. Su lema, “periodismo para que no te la cuelen”, define a la perfección su brillante propósito. Cuentan con diferentes formas para contrastar la información: a través de WhatsApp (tienen un número propio, el 655198538), Facebook y su página web podemos comprobar si una noticia o imagen es falsa o no y ayudar a que no se viralice en las redes. Así, nos ayudan a que podamos verificar la información.

Desde maldita.es se muestran a favor de la propuesta de la FAPE. “Hay que empezar a educar el pensamiento crítico en los colegios, enseñar a contrastar imágenes, a ser conscientes de que no todo lo que se consume por redes sociales es verdad”, afirman. Ambos organismos coinciden en la importancia de la alfabetización mediática. Esta idea consiste en la capacidad de consultar y comprender con sentido crítico y crear contenido en los medios de comunicación. La alfabetización mediática capacitaría a la población para comprender las funciones de los medios para tomar decisiones fundamentadas.

Pero, si estas noticias son falsas, ¿por qué las personas se las creen? Rodríguez lo tiene claro. “Porque la gente tiende a creer lo que coincide con sus ideas, sus creencias, sus emociones, sus fobias y sus filias, ya sean noticias reales o falsas”, cuenta. Además, hay que tener en cuenta que muchas de estas noticias llegan por familiares y amigos a través de las redes. También influye, prosigue Rodríguez, “que lo falso suele ser más atractivo que lo verdadero porque se basa en la exageración y en lo fantástico”.

La FAPE no conoce todavía la opinión de la ministra Isabel Celaá sobre su propuesta. Su idea de enseñar el buen hacer del periodismo desde los colegios es fantástica, pero es necesario actuar cuanto antes para combatir las noticias falsas. “Creo que la medida más eficaz que puede adoptar nuestro gobierno es asumir nuestra propuesta y trabajar en las escuelas para que los adolescentes entiendan que no todo lo que circula por las redes es verdad”, concluye Rodríguez.