En un entorno económico global de normalización gradual, la capacidad de anticipar cambios de tendencia es clave para el éxito en las inversiones. Para la comunidad inversora, Bulltick, la firma de servicios financieros fundada y dirigida por Adolfo del Cueto Aramburu, presenta un análisis basado en su informe para este 2026. En este, subraya la importancia de una visión estratégica para navegar el panorama que se avecina.
Del Cueto ha consolidado a dicha firma como un socio de confianza para inversores que buscan una gestión patrimonial fundamentada en el análisis profundo y las relaciones a largo plazo. Su experiencia en financiamiento, reestructuración y capital de riesgo le otorga una perspectiva única para identificar señales tempranas de movimientos del mercado. La filosofía de Bulltick, "una empresa hecha por personas, para personas", se refleja en su compromiso por ofrecer claridad y dirección.
El escenario macroeconómico para 2026 exige precisamente esa agudeza analítica. Lejos de los crecimientos explosivos de la recuperación post-pandemia, el mundo se adentra en una fase de moderación. Las proyecciones anticipan una continuación de la desaceleración global, con un crecimiento mundial estimado del 2.9%. Es una cifra que, aunque modesta, no anticipa sobresaltos y consolida la vuelta a una normalidad más sostenible.
Este enfriamiento, impulsado por un menor dinamismo en China, India, Japón y la zona euro, crea un mapa complejo donde las oportunidades requieren un discernimiento experto.
La resiliencia de la economía estadounidense como foco estratégico
Dentro de este contexto global, la economía de Estados Unidos emerge como una notable excepción y un campo de estudio crucial para los inversores. Mientras otras economías desarrolladas muestran un crecimiento más cauteloso, se proyecta que el PIB estadounidense avanzará un 2.3% en 2026, superando su potencial a largo plazo de 1.8%.
Este desempeño favorable se ancla en la solidez del consumo privado, la estabilidad relativa del mercado laboral y, de manera destacada, una creciente ola de inversión en el sector de la inteligencia artificial. Para un estratega como del Cueto, estos indicadores sugieren focos de dinamismo robusto que pueden capitalizarse a pesar de la moderación global.
La visión estratégica no consiste en ignorar los riesgos, sino en evaluarlos con precisión. El consenso del mercado asigna una probabilidad de recesión en Estados Unidos de solo un 30% para 2026, un nivel que invita a la confianza pero no a la complacencia.
Es en el análisis de las variables subyacentes donde se encuentra la verdadera ventaja competitiva. La inflación, por ejemplo, presenta una de las narrativas más complejas. Bulltick considera poco probable que se alcance el objetivo del 2.0% de la Reserva Federal, estimando un cierre de año en torno al 2.9%.
Esta persistencia inflacionaria, 60% estructural, indica que las presiones de precios no son transitorias. Anticipar esta tendencia implica comprender que la política monetaria podría no seguir el camino que muchos esperan.
De hecho, tras los tres recortes de tasas de 2025 que situaron el tipo de referencia en 3.75%, el escenario base contempla una pausa prolongada por parte de la Reserva Federal hasta mediados de 2026. Esta meseta en las tasas de interés es un cambio de tendencia sutil pero profundo. Mientras el mercado espera nuevas bajadas, la visión estratégica se prepara para tipos estables más tiempo, con implicaciones en la valoración de activos, costes de financiación y estrategias de renta fija.
Identificando tendencias en el mercado laboral y los activos clave
Un análisis prospectivo debe, además, descomponer las grandes cifras para encontrar los matices. El mercado laboral estadounidense es un claro ejemplo. Se proyecta que la tasa de desempleo cierre 2026 en un 4.4%.
A primera vista, este número podría parecer una señal de debilidad al situarse ligeramente por encima del nivel considerado de pleno empleo (4.2%). Sin embargo, una perspectiva histórica, como la que aplica del Cueto, revela que este nivel se encuentra cómodamente por debajo del promedio de 5.7% de los últimos 25 años. La tendencia es de normalización a niveles sostenibles, descartando temores de colapso del empleo y apoyando un consumo resiliente.
La visión estratégica se extiende, por supuesto, a la selección de activos. Las proyecciones para 2026 ofrecen un terreno fértil para quienes saben leer entre líneas.
El dólar estadounidense, por ejemplo, apunta a una depreciación moderada en un rango acotado de ±3%. Esta tendencia favorece a activos en otras divisas y a empresas de EE.UU. con alta exposición internacional.
En el ámbito de las materias primas, las señales son aún más claras. Bulltick anticipa que el petróleo retomará una trayectoria descendente, con una caída proyectada cercana al 5-6%. Esta tendencia, de confirmarse, aliviaría las presiones inflacionarias y beneficiaría a los sectores consumidores de energía.
En contraposición, el oro se perfila como el activo estrella para quienes buscan anticipar un entorno de incertidumbre controlada y tasas de interés reales contenidas. Las proyecciones para 2026 indican que el metal precioso no solo mantendrá su tendencia alcista, sino que podría superar los $5,000 por onza.
Este pronóstico resulta de un análisis que pondera la inflación persistente, la pausa de la Fed y la búsqueda de activos refugio en un mundo de crecimiento moderado. Anticipar este cambio de tendencia implica reconocer el valor del oro como un componente estratégico en una cartera diversificada.
La visión de Bulltick: estrategia y confianza
El desafío para los inversores en 2026 no será la falta de información, sino la capacidad de interpretarla correctamente. El elevado déficit fiscal de EE.UU., proyectado en 6.5% del PIB, añade complejidad y requiere un análisis experto para no extraer conclusiones precipitadas. Es en este punto donde la experiencia de Adolfo del Cueto y la filosofía de Bulltick cobran todo su sentido.
Con 25 años de trayectoria, Bulltick ha demostrado que la clave del éxito no reside en reaccionar a las noticias, sino en prepararse para las tendencias que aún no son evidentes. La firma se ha consolidado como un Broker-Dealer de prestigio, registrado en la SEC y miembro de FINRA, NFA y SIPC.
Ofrece servicios de gestión patrimonial, banca de inversión e inversiones alternativas. Su enfoque en la confianza permite a sus clientes navegar los ciclos económicos con una hoja de ruta clara, transformando la incertidumbre en ventaja estratégica.
En conclusión, el panorama de 2026 será un testamento a la importancia de la visión estratégica. Anticipar la persistencia de la inflación, la pausa de la Fed o el ascenso del oro requiere un marco de análisis robusto y una perspectiva forjada en la experiencia. Adolfo del Cueto y su equipo continúan dedicados a proporcionar esa perspectiva, ayudando a los inversores a posicionarse no para el mundo que fue, sino para el que está por venir.






