Durante años, el subsidio para mayores de 52 años ha sido el salvavidas de miles de personas que se quedaron sin empleo a las puertas de la jubilación. ¿Cómo es posible entonces que, de un mes para otro, esa ayuda de 480 euros desaparezca sin previo aviso y por un simple error? Lo que para muchos parece un simple trámite administrativo se está convirtiendo en un problema serio con consecuencias económicas muy reales.
En los últimos meses, cada vez más beneficiarios están viendo cómo el SEPE les retira el subsidio pese a no tener todavía derecho a una pensión contributiva. La confusión es total, porque cumplen los requisitos y la Seguridad Social confirma que aún no pueden jubilarse. Sin embargo, el pago se corta igual.
Este escenario ha puesto el foco en un error concreto (y más común de lo que parece) que puede dejar a miles de parados mayores de 52 años sin ingresos estables. Entender qué está pasando y por qué es clave para no perder una ayuda que, en muchos casos, lo es todo.
El subsidio que debería durar hasta la jubilación (pero no siempre lo hace)

El subsidio para mayores de 52 años es una excepción dentro del sistema de ayudas por desempleo. A diferencia de otros subsidios, no tiene una duración máxima cerrada en meses. Se cobra de forma continuada hasta que la persona beneficiaria puede acceder a la pensión contributiva de jubilación, siempre que se mantengan los requisitos.
El problema aparece cuando el SEPE da por hecho que el beneficiario ya puede jubilarse solo por haber alcanzado una determinada edad. En la práctica, el organismo toma como referencia los 65 años (o los 66 años y ocho meses en 2025) aunque no todas las personas llegan a esa edad con los años cotizados necesarios. El resultado es un corte automático del subsidio que deja al afectado en tierra de nadie.
El error administrativo que está dejando a muchos sin 480 euros al mes

Aquí está el núcleo del problema. El SEPE y la Seguridad Social no siempre van al mismo ritmo. Mientras el INSS puede confirmar que una persona aún no cumple los requisitos para jubilarse, el SEPE puede haber suspendido ya el subsidio por considerar que ha llegado la edad “teórica” de jubilación.
Cuando esto ocurre, no se trata de una pérdida definitiva del derecho, sino de una interrupción mal aplicada. El propio SEPE reconoce que, si el INSS certifica que todavía no se puede acceder a la pensión contributiva, el subsidio debe reanudarse. Pero ese paso no es automático: depende de que el afectado lo solicite y aporte la documentación correspondiente.
Durante ese tiempo, la persona puede quedarse sin cobrar nada, pese a tener derecho a seguir recibiendo los 480 euros mensuales y a que el SEPE continúe cotizando por ella para la jubilación. Un fallo de coordinación que, en la práctica, tiene un impacto directo en la economía de hogares ya muy ajustados.
Qué deben hacer los mayores de 52 años para no perder la ayuda

Cuando el subsidio se corta por este motivo, la clave está en actuar rápido. El beneficiario debe solicitar al Instituto Nacional de la Seguridad Social un documento que acredite que aún no reúne los requisitos para jubilarse. Ese justificante es el que permite al SEPE reactivar el pago del subsidio hasta la edad real que marque el INSS.
Conviene recordar que este subsidio está destinado precisamente a quienes no pueden jubilarse todavía. Por eso exige haber cotizado al menos 15 años en total, dos de ellos dentro de los últimos 15, y seis años por desempleo a lo largo de la vida laboral, además de no superar el límite de rentas fijado en el 75 % del SMI. Si todo eso se cumple, el derecho no desaparece por cumplir años, aunque a veces haya que pelearlo.
El subsidio para mayores de 52 años no es una ayuda menor, son 480 euros al mes y cotizaciones clave para el futuro. Que un error administrativo pueda ponerlo en riesgo debería hacernos reflexionar sobre la importancia de revisar cada notificación del SEPE y no dar nada por hecho.







