'Nos vamos de madre' se estrenó en Antena 3 y no dejó indiferente a la audiencia. El presentador, acostumbrado a las preguntas y respuestas rápidas, se embarcó en un viaje distinto, lento, emotivo y a veces incómodo junto a su madre, Mercedes Guillén. Un road trip familiar que buscaba conectar con el público a través de una relación universal. Pero la audiencia, nada más terminar el programa, ya había emitido su propio veredicto.
El formato es simple en su premisa. Roberto Leal y su madre viajan a cuatro ciudades, se enfrentan a retos, comparten momentos. El objetivo es mostrar que "nunca es tarde para vivir grandes aventuras". Suena bien. Pero la televisión española es otra cosa y muy crítica. La gente juzga rápido, sobre todo cuando un rostro tan conocido como Leal intenta algo diferente a lo que los tiene acostumbrados. El estreno desde Estambul mezcló ternura, situaciones forzadas y esa sensación de estar viendo algo entre un documental familiar y un reality suave. La audiencia no supo cómo clasificarlo.
Lo que sí es fácil de segmentar es la reacción en redes sobre ‘Nos vamos de madre’. Mientras un sector de la audiencia se emocionaba con la conexión entre madre e hijo, otro no dudó en criticar el horario, la temática o el propio concepto, y sí, esto resulta perfectamente natural.
‘Nos vamos de madre’ y un viaje que empezó en Estambul
Mercedes Guillén es, según cuenta el programa de Antena 3, fan incondicional de las telenovelas turcas que emite Atresmedia. Por eso pisar Estambul era un sueño para ella. Nada más llegar, soltó su deseo: "Espero disfrutar de esta ciudad, de su comida, su cultura… Espero disfrutar de todo".
Roberto, por su parte, llegó con la agenda llena. No era solo pasear y comer. Su productora, Blondloyal, había preparado una serie de retos pensados para hacer que Mercedes enfrentara sus miedos. Cuatro, para ser exactos: un paseo en barco, montar a caballo, protagonizar una escena de serie turca y, el más llamativo, tirarse en tirolina. A esto se sumaba, el turismo normal.
El programa se vende como una experiencia para "toda la familia", donde el motor es la relación madre-hijo. Prometen humor, emoción y charlas en profundidad. En el primer episodio hubo un poco de todo. Desde la incomodidad inicial de Mercedes ante ciertas situaciones hasta algún momento de complicidad genuina con su hijo. Roberto empuja, ella a veces resiste, y de ahí sale el contenido. Es la dinámica.
La audiencia se parte en dos con ‘Nos vamos de madre’
Si el viaje fue más o menos placentero para ellos, para los espectadores no tanto. En redes sociales, especialmente en X, la sentencia fue atronadora y dividida. No hubo un término medio. Un grupo de espectadores alabó la parte emotiva del formato. Destacaron la conexión visible entre Roberto y Mercedes.
Pero otro sector fue mucho más crítico. Sus quejas se centraron en dos puntos. El primero, el horario. 'Nos vamos de madre' se emite los miércoles, después de 'El hormiguero'. Es una franja dura, de prime time avanzado, donde el espectador espera contenido con más ritmo.
Un road trip familiar puede parecer, a esas horas, una opción demasiado tibia. El segundo punto de crítica fue la propia temática de ‘Nos vamos de madre’. Para algunos, el concepto les resultó forzado, poco interesante o directamente prescindible. No conectaron con la premisa.
El triple reto de Roberto Leal en Antena 3
Más allá del estreno de ‘Nos vamos de madre’, es importante mirar el contexto. Roberto Leal se ha convertido en una pieza clave para la parrilla de invierno de Antena 3. El estreno completa un triplete con el que la cadena apuesta fuerte por él. Sigue al frente del exitoso 'Pasapalabra' y pronto estrenará la sexta edición de 'El desafío'. Es mucha exposición.
Esto significa que el presentador está en un momento de mucha visibilidad, pero también de mucho riesgo. Si un formato falla, puede afectar a la percepción general. 'Pasapalabra' es un éxito consolidado. 'El desafío' tiene su público. 'Nos vamos de madre' es la apuesta nueva, la más arriesgada y personal.
El formato, producido por su propia productora Blondloyal, también habla de un presentador que quiere tener control sobre sus proyectos. El primer capítulo ya pasó. Quedan tres ciudades por delante. El programa promete que Roberto seguirá empujando a su madre a salir de su zona de confort con desafíos "físicos, culturales y emocionales. Hablan de cenar en restaurantes colgantes o hacer surf en futuros episodios. La idea es demostrar que una madre puede con todo.







