“Pero, ¿de verdad? Me voy, a tomar por saco. Me voy”: Sandra Barneda abandona ‘La isla de las Tentaciones’

La tensión en ‘La Isla de las Tentaciones’ alcanzó un punto de ruptura este martes. La esperada hoguera de las solteras, un momento interesante donde las parejas se enfrentan a los terceros, se salió por completo de control. 

Lo que debería haber sido un espacio de preguntas incómodas, pero controladas en la hoguera de las solteras en ‘La Isla de las Tentaciones’, se transformó en una batalla de gritos e insultos imparables e innecesarios. Y en el centro del huracán, Sandra Barneda llegó a su límite. La presentadora, ante el caos absoluto, tomó una decisión de levantarse y abandonar el lugar.

El episodio prometía ser explosivo de por sí. La dinámica es conocida: las chicas se reúnen cara a cara con las solteras con las que sus novios tuvieron mayor conexión. Tienen derecho a tres preguntas. Pero cuando la soltera en cuestión es Cristina, la tentadora de Darío, la cosa se torció desde el primer segundo. No hubo preguntas. Solo ataques personales. La llegada de Cristina, con tres cojines en la mano, fue el detonante de un conflicto que se fue al extremo.

Barneda, que suele ejercer de mediadora en ‘La Isla de las Tentaciones’, se encontró con un muro de gritos. Almudena y Cristina se enzarzaron en un cruce de reproches que anuló cualquier regla. La presentadora intentó imponer orden, pero fue inútil. 

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El detonante de la salida de Sandra Barneda de ‘La Isla de las Tentaciones’

Cristina y Almudena se midieron nada más verse en la hoguera de ‘La Isla de las Tentaciones’. Los comentarios cáusticos comenzaron de inmediato, sin esperar a las formalidades. “Yo no soy tan cobarde como tú, solo sabes taparte”, lanzó Cristina hacia Almudena, refiriéndose a su manera de llevar el proceso. Fue un golpe bajo directo.

La respuesta de Almudena fue reaccionar a gritos, herida y fuera de control, especialmente cuando los comentarios se centraron en su relación con Darío. La discusión subió de tono rápidamente. Los insultos se superponían, una intentaba hablar por encima de la otra. Barneda intentó intervenir, pero sus palabras se perdían en el griterío. Era imposible dirigir el reality.

La actitud de Cristina, lejos de ser conciliadora, fue todo lo contrario. Se mostró provocadora, desafiante. Cuando Almudena finalmente pudo hacer sus preguntas, las respuestas de la tentadora no buscaban apaciguar, sino remover aún más. Incluso reveló detalles de lo sucedido con Darío detrás del cojín en ‘La Isla de las Tentaciones’.

Barneda llegó al límite: “¡Respetadme!”

En medio de ese caos, Sandra Barneda hizo algo que nunca habíamos visto. La imagen de la presentadora abandonando su silla es probablemente la más poderosa de la noche. “De verdad, me voy, no aguanto esto”, dijo, visiblemente afectada, antes de empezar a alejarse por la playa.

Sus palabras, captadas por las cámaras mientras se marchaba, fueron aún más reveladoras.“Pero, ¿de verdad? Me voy, a tomar por saco. Me voy”, se le oyó decir. Y luego, a modo de justificación ante el vacío:“O sea, yo no aguanto esto, eh”. Fue un abandono real, no un efecto dramático al que estamos acostumbrados en ‘La Isla de las Tentaciones’.

Almudena, al verla marchar, corrió detrás de ella. Quería pedirle disculpas, explicar su reacción. En la playa, lejos del grupo, Barneda se sinceró. “Es que no me parece normal, chicas. No me parece normal. Tú has visto el jaleo que estáis montando. Estad un poco más dignas. Tenéis que estar por encima y, sobre todo, respetadme un poco. Es que lleváis una noche...”. 

Tras este breve, pero intenso intercambio, Barneda regresó a la hoguera de las solteras de ‘La Isla de las Tentaciones’. Todas le pidieron disculpas de inmediato. Pero ella, al sentarse, dejó las reglas claras: “Esto no puede volver a ocurrir, chicas. ¿Os estáis viendo?”. Fue una advertencia seria, con la mirada firme. 

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El golpe final que rompió a Almudena

Con Barneda de vuelta, Cristina decidió dar la estocada final. Sacó un anillo y dijo que era el anillo con el que Darío pensaba pedirle matrimonio a Almudena. La revelación fue un mazazo. Luego, en un gesto teatral y despreciativo, lo lanzó al suelo.

El efecto en Almudena fue inmediato. Con Cristina ya fuera de la hoguera, la joven se rompió por completo. “Ese anillo me ha matado, no entiendo nada, estoy fuera de juego”, confesó entre lágrimas. Quedó al descubierto su vulnerabilidad y la profunda confusión que siente respecto a Darío. La estrategia de Cristina, cruel pero efectiva, había funcionado.

Mientras, en la hoguera de solteros, los chicos vivían su propio proceso. Darío interrogó a Borja, y Gilbert hizo lo propio con Gerard. Pero la atmósfera era distinta, más contenida. Nada que ver con el terremoto emocional del lado de las chicas. El conflicto masculino parecía más superficial, mientras que el femenino destapaba heridas.

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