La sopa de mariscos es mucho más que un plato: es un instante de mar concentrado en un solo bol, un aroma que recuerda la brisa salina y el sonido de las olas rompiendo en la memoria. Cada cucharada es un pequeño viaje sensorial, donde la riqueza de los mariscos y la intensidad del caldo se combinan para despertar los sentidos.
Prepararla en casa es un ritual que conecta con lo auténtico. El secreto reside en respetar los ingredientes y cocinarlos con paciencia, dejando que los sabores se fundan sin prisas. Gambas, almejas, mejillones y pescados blancos aportan su esencia, mientras el fondo aromático acaricia el paladar con cada sorbo, evocando la frescura del océano.
Ingredientes (para 4 personas)
- 500 g de gambas frescas
- 300 g de mejillones
- 300 g de almejas
- 400 g de pescado blanco (merluza o rape)
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 1 pimiento rojo
- 2 tomates maduros
- 1 zanahoria
- 1 rama de apio
- 1 hoja de laurel
- 1 litro de caldo de pescado
- 100 ml de vino blanco
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal, pimienta y perejil fresco
- Opcional: unas hebras de azafrán para un toque elegante
Preparación

- Sofrito aromático: Pica finamente la cebolla, el ajo, el pimiento, la zanahoria y el apio. En una cazuela amplia, calienta un chorrito de aceite y sofríe hasta que las verduras estén tiernas y translúcidas. Este sofrito será la base de la sopa, aportando profundidad y dulzor, así que no apresures este paso.
- Tomates y vino: Añade los tomates pelados y triturados al sofrito, removiendo hasta que se forme una pasta fragante. Vierte el vino blanco y deja que evapore el alcohol. El vino realza los sabores marinos y aporta un fondo aromático elegante, preparando el terreno para los mariscos.
- Caldo y condimentos: Incorpora el caldo de pescado, la hoja de laurel, sal y pimienta al gusto. Si decides usar azafrán, agrégalo ahora para que libere su color y aroma. Cocer a fuego lento permitirá que los sabores se mezclen suavemente, creando un caldo intenso y equilibrado.
- Mariscos y pescado: Añade primero los pescados blancos cortados en trozos grandes, luego los mejillones y almejas, y por último las gambas peladas. Cocina hasta que los mariscos se abran y el pescado esté tierno, unos 8-10 minutos. La cocción controlada evita que el pescado se deshaga y mantiene la textura perfecta de cada marisco, garantizando un plato delicioso y visualmente atractivo.
- Toque final: Espolvorea perejil fresco picado antes de servir y acompaña con un buen pan crujiente. El perejil aporta frescura y color, convirtiendo la sopa en un plato listo para cautivar a todos en la mesa.
Consejos de presentación
- Sirve la sopa en cuencos hondos para que los mariscos se vean generosos y apetitosos.
- Añade un hilo de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir para realzar los aromas.
- Puedes acompañar con un chorrito de limón para un contraste ácido que refresque cada cucharada.
Esta sopa de mariscos es una invitación a sentarse, respirar hondo y disfrutar de la riqueza del mar en tu propia cocina. Cada cucharada combina textura, aroma y sabor en perfecta armonía, transportando a quien la prueba a un paseo junto a la costa, sin salir de casa.







