​Lluvia de críticas a la retransmisión de la Cabalgata por el extraño aspecto de los Reyes Magos

La noche del 5 de enero tiene sus rituales inamovibles. Los niños en las ventanas, la emoción en las calles y la retransmisión de la cabalgata en televisión.

Este año, el ritual televisivo vino acompañado de una sorpresa que no gustó a un sector muy vocal de la audiencia. Mientras las carrozas de los Reyes Magos avanzaban por el Paseo de la Castellana en Madrid, en las redes sociales se desató un debate inesperado. El foco no estaba en los regalos, sino en los rostros de dos de sus Majestades. La polémica por el cambio de los actores que interpretaban a Gaspar y Baltasar acaparó la atención, demostrando que, a veces, la tradición televisiva es tan fuerte como la propia.

La magia de los Reyes Magos, sin embargo, siguió su curso en toda España. Pese a un frío intenso que helaba las calles, miles de familias salieron a recibir a Melchor, Gaspar y Baltasar. Las cabalgatas de Madrid, Barcelona, Sevilla o Pamplona llenaron de color y caramelos las principales ciudades. Pero fue en las pantallas y en los comentarios de internet donde se libró otra batalla. 

Las críticas a los Reyes Magos llovieron desde el sofá

Las críticas a los Reyes Magos llovieron desde el sofá
Las críticas a los Reyes Magos llovieron desde el sofá | Fuente: Europa Press

Tan tradicional como la llegada de los Reyes un 5 de enero son las reacciones de los telespectadores con la cabalgata de Televisión Española. Este año, sin embargo, la lluvia fue de críticas en las redes sociales. El motivo principal fue no encontrar encima de las carrozas al Gaspar y Baltasar de otros años. Mientras los presentadores Javier de Hoyos y Ana Prada guiaban la retransmisión en La 1, las protestas se acumulaban en plataformas como X.

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El descontento fue masivo. Los mensajes apuntaban al Ayuntamiento de Madrid, organizador del desfile capitalino. “Almeida, no te lo perdonaré jamás”, se podía leer repetidas veces. La queja no era por falta de caramelos, sino por la ausencia de dos figuras que habían ganado popularidad en ediciones anteriores. La pregunta se repetía una y otra vez: “¿Dónde está él?”, adjuntando la imagen de Beltrán Iraburu, el actor navarro que debutó en 2022 y fue bautizado por el público como el 'Gaspar guapo'. 

Con Baltasar pasó algo muy similar. Los comentarios reflejaban la misma extrañeza.“También nos lo han cambiado”, escribía alguien. Otro usuario resumía la frustración general:“Baltasar y Gaspar siempre serán ellos”. Había quien, con humor ácido, concluía: “Gaspar cambiado y Baltasar desteñido. Si me traen carbón no me llevo tanto chasco”. El Baltasar del que muchos echaron en falta fue David Comrie, el artista panameño conocido por interpretar a Mufasa en el musical El Rey León, que había participado en desfiles previos. 

Un desafío extra: el frío extremo en toda España

La polémica por los actores se desarrolló contra un telón de fondo meteorológico adverso. La AEMET había alertado de frío extremo, nieve y lluvias para buena parte del país durante la tarde y noche del 5 de enero. Y sus previsiones se cumplieron. Muchas familias acudieron a las calles bien abrigadas, enfrentándose a temperaturas bajo cero en gran parte del interior peninsular.

En capitales de provincia como Teruel, el mercurio bajó hasta los -8 grados en las temperaturas mínimas. En Ávila y Palencia se llegó a los -5 grados. La sensación térmica durante los desfiles fue gélida, un hecho que resaltó la dedicación de quienes salieron a esperar a los Reyes. La madrugada del 6 de enero se anunciaba aún más fría, con pronósticos de hasta -6 grados en Albacete y Cuenca, o -4 en Salamanca.

Pese a estas condiciones, la ilusión pudo más. En Madrid, las máximas apenas rondaron los 3 o 5 grados, pero una multitud de todas las edades se congregó en el Paseo de la Castellana. En otras ciudades, el escenario fue similar. Cientos de familias en Pamplona aguardaron entre aplausos la llegada del cortejo real. En Logroño, los Reyes hicieron una entrada espectacular aterrizando en helicóptero en el Estadio de Las Gaunas. El frío fue un protagonista no deseado, pero no logró apagar la tradición.

La cabalgata de Madrid: un homenaje al saber y la literatura

La cabalgata de Madrid: un homenaje al saber y la literatura
La cabalgata de Madrid: un homenaje al saber y la literatura | Fuente: X

Más allá de la polémica, la Cabalgata de Madrid desplegó un espectáculo cuidadosamente diseñado. El lema de este año fue'El saber compartido. El viaje de los tres hombres sabios', un homenaje a los Reyes como “guardianes de antiguos saberes”. Esta idea se materializó en la inclusión de personajes literarios que acompañaron a las carrozas reales.

Don Quijote y Sancho Panza cabalgaron de nuevo, y figuras inspiradas en los mundos de Julio Verne, como el Capitán Nemo, se sumaron al desfile. La primera carroza real en aparecer fue la del Rey Melchor, decorada en verde y representando la astronomía, rodeada de planetas y con forma de telescopio. Tras él, Gaspar, vestido de rojo, lo hizo en una carroza dedicada a los números y las ciencias. Baltasar, con su traje azul, representó la literatura, con una carroza centrada en un gran libro.

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A lo largo del recorrido, un séquito inspirado en el cosmos avanzó con figuras celestes y pájaros luminosos. La música corrió a cargo de la Swing Engine Marching Band, mezclándose con el sonido de villancicos, el confeti y las burbujas que sobrevolaron la Castellana. El dispositivo fue enorme: unas 2.100 personas participaron en la caravana, con un operativo de seguridad de 1.800 efectivos. El recorrido, que comenzó a las 18:00 en Nuevos Ministerios y terminó en Plaza de Cibeles, incluyó espacios reservados para personas con movilidad reducida.

La magia se repite en toda la geografía nacional

La magia se repite en toda la geografía nacional
La magia se repite en toda la geografía nacional | Fuente: X

Mientras Madrid centraba parte de la atención televisiva, el resto de España vivía su propia magia. En Barcelona, los Reyes llegaron por mar al puerto, donde fueron recibidos por multitud de familias antes de iniciar su recorrido urbano. Fue una entrada tan tradicional como espectacular.

Sevilla optó por un despliegue con sensibilidad social. A pesar de la lluvia, los Reyes y su comitiva recorrieron los barrios repartiendo caramelos. El Ayuntamiento hispalense había habilitado una zona para personas con movilidad reducida, otra zona libre de ruidos para personas en el espectro autista, y ofreció transporte público gratuito para facilitar la asistencia.

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