El próximo año se viene cargado de sorpresas para los españoles, y los que disfrutan del Ingreso Mínimo Vital (IMV) no podían ser la excepción. ¿Y si tu próxima declaración de la Renta decidiera si sigues cobrando el Ingreso Mínimo Vital en 2026? ¿Y si, además, marcara si te van a subir la ayuda… o si tendrás que devolver parte de lo que recibiste este año? Parece ciencia ficción, pero es justo lo que ocurrirá en los próximos meses.
La Seguridad Social ya ha puesto fecha al “examen” anual del IMV. Un proceso silencioso, casi invisible, pero que puede cambiar por completo la economía de miles de hogares. Y lo hace con matemáticas puras, lo que ganaste en 2025 será la base para calcular tu prestación de 2026.
Por eso, este año la Renta no es solo un trámite fiscal. Es la llave para mantener la ayuda, para aumentarla o, en el peor de los casos, para perderla. Y sí, también para saber si tendrás que devolver dinero. Vamos a lo importante.
El IMV no es fijo: así te revisará la Seguridad Social cuando acabe 2025

Cada diciembre, la Seguridad Social cruza tus datos con Hacienda sin que tengas que hacer nada. Con la Renta ya cerrada, comprueban si tú (y tu unidad de convivencia) seguís dentro de los límites de ingresos que exige la ley. Si te pasas, incluso por poco, pueden quitarte la ayuda a partir de enero de 2026.
Este mecanismo no es nuevo. Es, de hecho, la esencia del IMV, una renta que sube o baja según tu situación real. Si tuviste un buen año y ganaste más de lo previsto, recibirás menos. Si fue peor, te ajustarán al alza. Y cuando los números saltan por encima del límite, llega la notificación temida: extinción del derecho y posible devolución.
Cuatro resultados posibles: subida, bajada, mantenimiento o adiós al IMV

Cuando Hacienda envía la información, la Seguridad Social te coloca automáticamente en uno de cuatro escenarios. El primero, el más deseado, es la subida. Si tus ingresos fueron más bajos que los usados para calcular tu ayuda, te aumentarán la cuantía para 2026 y, además, te ingresarán los atrasos de todo 2025 en un solo pago.
El segundo es menos amable, la bajada. Si ganaste más, el sistema entiende que te pagó de más. Y aquí puede aparecer la palabra más temida por los beneficiarios, “cobros indebidos”. Esto significa que la Seguridad Social puede pedirte que devuelvas la diferencia, ya sea con una carta de deuda o descontándolo mes a mes. El tercer escenario es el más tranquilo, mantener lo que cobras. Y el cuarto, el más duro, perder el IMV si tus ingresos se pasan del límite legal.
Cómo saber si te van a ajustar la ayuda antes de que llegue la carta

Lo que mucha gente no sabe es que existe una forma rapidísima de saber si te van a subir, bajar o quitar el IMV antes de recibir ninguna notificación. Basta con entrar en la Sede Electrónica y descargar el Certificado Integral de Prestaciones. A finales de noviembre o principios de diciembre, la Seguridad Social suele actualizarlo con la cuantía que cobrarás el año siguiente.
Si lo que aparece ahí no coincide con tu nómina habitual, ya tienes la respuesta, te han aplicado la revisión. Una cifra mayor significa subida; una menor, ajuste a la baja; y si directamente no aparece el IMV, significa que la prestación se ha extinguido. Todo sin esperar a cartas ni SMS. Y si algo no cuadra porque tus ingresos actuales son peores que los de la Renta, puedes alegar y pedir un recalculo basado en tu situación real.
Conclusión: un año clave para miles de familias definido por la Renta 2025

El IMV no es una paga automática ni permanente. Es una ayuda viva, que cambia contigo. Por eso, la declaración de la Renta de 2025 tiene más peso que nunca, decidirá lo que vas a cobrar (o dejar de cobrar) en 2026. Para algunos será un alivio, para otros un aviso… y para algunos más, un golpe inesperado.
Lo importante es estar informado, revisar tu situación y no esperar a que llegue una carta para actuar. Entender cómo funciona el sistema no solo ayuda a evitar sustos, también te da herramientas para defender lo que te corresponde.







