Justo cuando pensabas que ya no quedaban series con esa densidad que atrapa, Netflix ha colocado en su catálogo algo distinto, con la misma esencia de 'Peaky Blinders’. Se trata de ‘Taboo’, una producción que no es nueva, pero que para muchos será un descubrimiento absoluto. Y no es para menos.
Detrás de ella está Steven Knight, la mente responsable de ‘Peaky Blinders’. La serie llegó a Netflix sin previo aviso el lunes 15 de diciembre, entre los estrenos de final de año. Su origen es de 2017, pero tiene ese tipo de calidad atemporal que no entiende de fechas. Si estás contando los días para el final de ‘Stranger Things’ y el misterio de Hawkins, esto te sirve como un perfecto antídoto de realidad cruda.
De 'Peaky Blinders’ a ‘Taboo’ en Netflix: Un hombre que regresa del infierno para reclamar lo suyo

James Keziah Delaney, interpretado por un Tom Hardy hipnótico, vuelve a Londres después de pasar más de una década en África. Todos lo daban por muerto. Su regreso coincide con el funeral de su padre, un evento que debería ser un asunto familiar. Sin embargo, nada es lo que parece.
Delaney no ha vuelto para llorar. Ha regresado con la misión de venganza. Lo que podría ser un drama íntimo se transforma en un juego de poder a alto nivel. Hablamos de traiciones, ambiciones desmedidas y luchas por el control en el corazón del Imperio Británico. Londres no se muestra como la ciudad brillante del progreso, sino como un lugar sucio, opresivo y podrido por la corrupción.
Tom Hardy, un actor que construye un personaje con silencios

Hablar de ‘Taboo’ es hablar de Tom Hardy. Su actuación es una lección de interpretación. Su James Delaney es un ser hermético, marcado a fuego por un pasado que solo intuimos. Habla lo justo, y a menudo con frases cortadas y enigmáticas. Es imprevisible, inquietante, y a veces parece más un animal acorralado que un caballero inglés. Hardy compone a un hombre roto por sus experiencias, pero lleno de una determinación feroz. No es un héroe al uso; es un sobreviviente que ha decidido pasar al ataque.
La firma de Steven Knight tiene su sello aquí. En este punto es donde conectamos con el creador, Steven Knight. Si en ‘Peaky Blinders’ mostraba el submundo criminal de Birmingham, aquí eleva el enfoque. ‘Taboo’ no es solo una historia de venganza personal. Es, como bien señaló la crítica de ‘Fotogramas’, “un retrato de la infamia que supuso el descubrimiento de América -pero también la expansión por África-, las luchas de poder, el sometimiento de los pueblos nativos y, por supuesto, la esclavitud”.
Knight usa la trama para hacer una crítica social profunda. Habla del colonialismo, de la explotación, de la maquinaria implacable del imperio y de los negocios sucios que lo sustentan. La serie entrelaza con naturalidad la política, los intereses económicos y las relaciones personales. Es, en sus propias palabras, un lugar donde “Crítica social, épica y vísceras se dan la mano en ‘Taboo’”.
El reparto, además de Hardy, es excelente. Oona Chaplin demuestra su talento más allá de ‘Avatar: Fuego y ceniza’. A su lado, actores de la talla de Stephen Graham, David Hayman y Leo Bill redondean un elenco sólido que da vida a este Londres turbulento. La recepción en su día fue buena, y el tiempo la ha tratado mejor. Conserva una puntuación de 8.3 sobre 10 en IMDb y un 7 en FilmAffinity, algo que habla de su calidad perdurable.
Así que, si la espera por ‘Stranger Things’ se te hace larga, o simplemente sientes que Netflix ya no te sorprende, dale una oportunidad a ‘Taboo’. Es la prueba de que a veces los mejores descubrimientos no son los estrenos más publicitados.







