A menudo subestimados como simples tentempiés para calmar el hambre, los frutos secos son mucho más que eso. Cuando se consumen al natural y con moderación, se transforman en auténticas joyas nutricionales con beneficios comprobados para la salud.
Con un perfil cargado de grasas saludables, antioxidantes, minerales y vitaminas, los futuros secos pueden jugar un papel crucial en la prevención de enfermedades y en el fortalecimiento del cuerpo. En este artículo te contaremos por qué estos pequeños alimentos son amados por los nutricionistas. ¡No te lo pierdas!
3Aliados silenciosos del corazón

Si hay una relación sólida en el mundo de la nutrición, es la que existe entre los frutos secos y la salud cardiovascular. Numerosas investigaciones coinciden en que incluirlos con regularidad en la alimentación disminuye el riesgo de padecer enfermedades del corazón.
¿Cómo lo hacen? Gracias a su alto contenido de grasas insaturadas, que no solo no elevan el colesterol, sino que lo regulan. Además, estos alimentos reducen los niveles de inflamación en el cuerpo, uno de los principales factores detrás de las enfermedades cardíacas y metabólicas, como la diabetes tipo 2.
Las nueces, en especial, han sido objeto de múltiples estudios por su papel protector del sistema circulatorio. Su consumo moderado contribuye a mantener las arterias limpias, mejorar la elasticidad de los vasos sanguíneos y reducir la presión arterial.