La DGT invierte un millón de euros en tecnología para frenar infracciones: así son los nuevos dispositivos

-

La seguridad en carretera vuelve a colocarse en el centro de la agenda nacional. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha realizado recientemente una inversión millonaria para incorporar a su arsenal una nueva tecnología capaz de detener vehículos en segundos y disuadir infracciones graves. Se trata de una medida sin precedentes que refuerza el compromiso del organismo con la prevención de accidentes y el control de conductas peligrosas al volante.

Lejos de limitarse a sancionar, la DGT apuesta cada vez más por herramientas proactivas que eviten situaciones de riesgo antes de que sucedan. En este caso, la adquisición de modernos dispositivos desplegables anti-fuga marca un antes y un después en la forma de actuar ante conductores temerarios o situaciones críticas en carretera.

4
La DGT y su apuesta por la innovación continua

La DGT y su apuesta por la innovación continua
Fuente: Freepik

Este nuevo despliegue de tecnología no es un hecho aislado. En los últimos años, la DGT ha demostrado una clara voluntad de adaptarse a los tiempos incorporando herramientas inteligentes, muchas de ellas inspiradas en sistemas empleados en países nórdicos o del ámbito anglosajón. Desde radares de tramo hasta sistemas automatizados de detección de distracciones, el organismo ha dado pasos firmes hacia una vigilancia más eficaz y menos invasiva.

Los nuevos dispositivos anti-fuga se suman así a una larga lista de innovaciones recientes, como los radares invisibles o las cámaras que detectan el uso del móvil al volante. Todo forma parte de una estrategia integral orientada a reducir la siniestralidad, mejorar el control del tráfico y adaptar la normativa a las nuevas formas de movilidad, como los patinetes eléctricos o los vehículos autónomos.

A nivel logístico, la implementación de estos sistemas ha sido cuidadosamente planificada. Los agentes recibirán formación especializada para su correcta utilización, y ya se están desarrollando protocolos para establecer cuándo y cómo deben emplearse estos dispositivos. “No se trata de usarlos de forma indiscriminada, sino de contar con un recurso eficaz y seguro para momentos críticos”, indican desde la DGT.

Siguiente
Publicidad