Las personas con esclerosis múltiple son menos probables de sufrir Alzheimer

La esclerosis múltiple (EM) y el Alzheimer son dos enfermedades neurológicas que afectan a millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, un reciente estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St Louis ha arrojado una luz inesperada sobre la posible relación entre ambas enfermedades. Este nuevo descubrimiento podría abrir nuevas vías de investigación y tratamiento para el Alzheimer, basándose en una observación intrigante: las personas con esclerosis múltiple parecen tener menos probabilidades de desarrollar las características moleculares de la enfermedad de Alzheimer.

La relación entre esclerosis múltiple y Alzheimer

El estudio, liderado por Matthew Brier, profesor asistente de neurología y radiología, sugiere que algún componente biológico o genético de la EM podría actuar como un protector natural contra el Alzheimer. Esta revelación surgió tras años de observar que los pacientes con EM, a pesar de vivir lo suficiente y, en algunos casos, tener antecedentes familiares de Alzheimer, no desarrollaban la enfermedad.

La doctora Anne Cross, quien ha trabajado extensamente con pacientes de EM, notó que sus pacientes no estaban desarrollando la enfermedad neurodegenerativa del Alzheimer. En sus prácticas, incluso cuando los pacientes eran enviados a especialistas para evaluar el Alzheimer, los diagnósticos no confirmaban la presencia de esta enfermedad.

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Los descubrimientos claves y tecnología de punta en el diagnóstico

Para confirmar estas observaciones, el equipo de investigadores empleó un innovador análisis de sangre conocido como PrecivityAD2, que ha sido aprobado por la FDA. Este test es altamente efectivo para detectar la presencia de placas amiloides en el cerebro. Dichas placas, tradicionalmente verificadas mediante escáneres cerebrales o punciones lumbares, son un marcador clave de la enfermedad de Alzheimer.

El estudio involucró a 100 pacientes con EM y 300 personas de un grupo de control sin EM pero con similares características en cuanto a edad, riesgo genético de Alzheimer y deterioro cognitivo. El hallazgo fue sorprendente: los pacientes con EM tenían un 50% menos de probabilidad de mostrar patología amiloide según el análisis de sangre. Esto confirma la hipótesis inicial de que el Alzheimer es menos frecuente entre aquellos con EM.

¿Por qué la esclerosis múltiple podría reducir el riesgo de Alzheimer?

Una de las teorías plantea que los brotes inflamatorios asociados con la EM podrían tener un efecto protector contra las placas amiloides. Durante estos brotes, el sistema inmunitario ataca al sistema nervioso central, una actividad que puede, de algún modo, reducir la acumulación de estas placas.

El profesor David M. Holtzman, especialista en neurología, indica que la microglia activada, un componente del sistema inmune del cerebro en la EM, podría eliminar el amiloide cerebral. Este fenómeno ha sido demostrado en modelos animales; por tanto, investigar más a fondo la actividad de la microglia en humanos podría revelar nuevos caminos terapéuticos.

Las implicaciones futuras para el tratamiento del Alzheimer

Los resultados hasta ahora refuerzan la necesidad de profundizar la investigación en la genética humana relacionada con la EM y su influencia en el desarrollo del Alzheimer. Además, estos descubrimientos podrían tener implicaciones significativas para el tratamiento y la prevención del Alzheimer, sugiriendo que manipular ciertas respuestas inmunitarias podría ser una táctica viable para combatir la enfermedad neurodegenerativa.

Brier y su equipo planean estudiar más a fondo los mecanismos exactos tras este fenómeno, investigando no solo en humanos sino también en modelos animales que simulan la EM. Comprender qué elementos específicos de la EM proporcionan protección contra el Alzheimer podría revolucionar el enfoque actual del tratamiento de la enfermedad.

Esencialmente, este descubrimiento sugiere una interacción compleja entre el sistema inmunológico y las enfermedades neurodegenerativas, resaltando una línea de exploración potencialmente fructífera para los científicos. Si bien aún queda un largo camino por recorrer, los hallazgos actuales son prometedores y podrían allanar el camino hacia nuevos tratamientos innovadores para las personas afectadas por el Alzheimer.

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