Country Garden estaría sopesando prorrogar de nuevo sus pagarés denominados en yuanes

En un giro inesperado en el panorama inmobiliario de China, la promotora Country Garden estaría evaluando la posibilidad de ampliar los plazos para hacer frente a sus obligaciones financieras denominadas en yuanes. Este movimiento se produce en medio del reciente desplome registrado en las ventas de la compañía, según han revelado fuentes familiarizadas con el asunto a la agencia de noticias Bloomberg.

La principal filial «onshore» de Country Garden, es decir, su unidad situada dentro de China, podría retrasar por medio año los pagos de varios bonos que vencen el próximo mes de septiembre. Esta medida también incluiría el 10% del importe inicial de sus pagarés con un interés del 4,38% y vencimiento en septiembre de 2026. Cabe recordar que algunos de estos pagos ya se habían prorrogado en abril, después de que la constructora los aplazara por primera vez el año pasado.

La Crisis Inmobiliaria Golpea a Country Garden

En el marco de la profunda crisis que atraviesa el sector inmobiliario chino, las ventas de Country Garden sufrieron un desplome del 72% en julio en comparación con el mismo mes de 2022, hasta alcanzar los 3.410 millones de yuanes (428,2 millones de euros). Esta abrupta caída se suma a la ya registrada en junio, cuando las ventas retrocedieron un 73%.

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La situación financiera de la empresa se ha visto gravemente afectada por este contexto adverso. La compañía ya había obtenido el mes pasado una prórroga de seis meses en sus negociaciones de reestructuración de deuda en el extranjero, después de que la vista judicial para su liquidación se aplazara hasta finales de enero. En aquel momento, la empresa expresó su esperanza de que los principales acreedores establecieran un calendario sobre la deuda contraída para finales del próximo mes.

La Búsqueda de Soluciones en un Entorno Desafiante

Ante este escenario sumamente complejo, Country Garden se ve obligada a tomar medidas drásticas para poder hacer frente a sus obligaciones financieras. La posibilidad de ampliar los plazos para el pago de su deuda denominada en yuanes refleja los retos a los que se enfrenta la compañía en un momento en el que el sector inmobiliario chino atraviesa una profunda crisis.

La decisión de retrasar los pagos de bonos y pagarés podría brindar un respiro temporal a la empresa, pero también pone de manifiesto la necesidad de encontrar soluciones sostenibles a largo plazo. Country Garden deberá trabajar en conjunto con sus acreedores para lograr una reestructuración efectiva y asegurar su estabilidad financiera en un entorno sumamente desafiante.

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