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UGT afirma que su acuerdo con Ford contempla contención salarial hasta 2027 y «nunca congelación»

UGT, sindicato mayoritario en la planta de Ford en Almussafes (Valencia), ha desvelado este martes, tras más diez días de silencio, que su acuerdo de electrificación con la dirección europea de la multinacional contempla una «contención» de los salarios hasta 2027, con aumentos «para todos y cada uno de los años», y «nunca congelación» de los sueldos, así como turnos flexibles en función de la carga de producción y la posibilidad de trabajar los sábados.

Así lo ha trasladado al resto de sindicatos en una mesa negociadora para el acuerdo de electrificación convocada este martes, en la que ha pedido el apoyo CC.OO., STM y CGT al acuerdo que alcanzó en Colonia (Alemania) con la dirección europea de Ford. UGT también ha dado a conocer las medidas en un vídeo.

Se trata de un pacto a cinco años que está condicionado a que Ford asigne en junio la plataforma eléctrica de los futuros vehículos a la factoría de Almussafes y que sea esta fábrica la que produzca los dos modelos eléctricos que la empresa lanzará a Europa a partir de 2025, una carga de trabajo que se disputa con la factoría de Saarlois. En caso de no lograr esta plataforma, el acuerdo solo tendrá validez para 2022.

El pacto se compone de medidas de «contención salarial» y de flexibilidad. En cuanto al primer punto, se trata de una «contención salarial» a cinco años que incluye «aumentos salariales todos los años», pero desvincula estos del IPC y no serían consolidables en tablas para toda la plantilla.

Según sus cifras, prevé incrementos de 1.000 euros para 2022, 1.500 para 2023, 2.000 para 2024, 2.500 para 2025. Sumarían en total 7.000 euros hasta 2025, tras lo que en 2026 se retomaría la senda de recuperar el IPC con un aumento del 1,6%.

Eso sí, el sindicato recalca que estas subidas y todos los aspectos del pacto están condicionados a la llegada de vehículos eléctricos a Almussafes. De lo contrario, advierte de que el acuerdo no tendría validez y quedaría reducido a un año en el que los salarios tendrían que aumentar un 1% por encima del IPC, con carácter retroactivo y con validez solo para 2022, lo que describe como la «situación no deseada».

En cuanto a medidas de flexibilidad, entrarían en vigor a partir de 2025 y estarían condicionadas a la demanda de los nuevos vehículos eléctricos, según un vídeo difundido por UGT tras informar del pacto al resto de sindicatos en la comisión negociadora del acuerdo por la electrificación.

Ahora, UGT apunta que el pacto es «bastante razonable» porque «asegura los salarios y protege los derechos» de los trabajadores de Almussafes. Un acuerdo basado en la contención salarial y la flexibilidad que contempla aumentos para «todos y cada uno de los años».

TURNOS FLEXIBLES

En cuanto a la jornada laboral, el pacto establece medidas de flexibilidad de nuevo condicionadas a la llegada de vehículos eléctricos a la factoría valenciana, con la intención de «dar garantías a la dirección en el caso de que tuvieran éxito en el mercado».

En concreto, a partir de 2025, la jornada diaria se incrementaría en 15 minutos por turno, mientras los días de jornada industrial se podrían trabajar sin coste adicional «siempre y cuando no haya que recurrir a un ERTE».

Si estas dos medidas no fueran suficientes para atender la demanda se podrían programar, a partir de 2025, hasta ocho sábados laborables por trabajador, con jornada de descanso a cambio y un plus de flexibilidad a partir de 72 euros. Este plus sería el equivalente a la diferencia entre las horas extra trabajadas y el dinero correspondiente por grado y antigüedad de cada empleado.

El acuerdo también prevé, como ha sucedido en otras ocasiones en Ford Almussafes, la posibilidad de parar la producción para realizar modificaciones en determinadas líneas y luego recuperar esas jornadas.

De nuevo, si todo esto no fuera suficiente para garantizar la demanda de vehículos eléctricos, se podrían realizar adicionalmente hasta diez sábados en horas extra por cada trabajador. «El objetivo principal es dar seguridad de que seremos capaces de cumplir con los volúmenes que demande el mercado», subraya el sindicato.

Para eso se introduce una novedad: el turno de noche flexible, que se podría activar siempre con personal de contratación de Ford durante un mínimo de cuatro horas garantizadas al día con posibilidad de ampliarlas si fuera necesario. «Si todas estas medidas se quedasen cortas», también se contempla la recuperación del turno de noche completo.

TELETRABAJO, BENEFICIOS FISCALES Y COMIDA PARA LLEVAR

Por otro lado, el pacto prevé continuar regularizando la fórmula del teletrabajo entre los empleados que no han estado en la planta durante la pandemia; es decir, para los puestos en los que no sea indispensable la presencialidad.

También incluye prorrogar el plan de incapacidades y la retribución flexible para «maximizar los beneficios fiscales que permita la legislación», esto último de manera voluntaria para los trabajadores que quieran acogerse.

Respecto a los comedores, se establece que se implantaría la posibilidad de reservar comida para llevar y un servicio que acerque los menús al puesto de trabajo.

En general, para controlar las medidas pactadas se establecerá una comisión del observatorio por la electrificación, un órgano que se encargaría de gestionar las posibles peticiones de personal fijo que quisiera incorporarse al turno de noche.

El sindicato garantiza además que cuando finalice el proceso se dirigirá a la dirección de la empresa para que ponga en marcha los planes de desarrollo de carrera en todas las plantas, con carácter retroactivo desde el 1 de enero «tal y como está firmado en el convenio anterior».

UGT defiende su capacidad para llegar a acuerdos y justifica «la necesidad de ser discretos» sobre su contenido. «Es indiscutible que la negociación nos ha traído hasta aquí», subraya, y rechaza el «ruido» porque provoca incertidumbre. «En Alemania, hay una sola voz», añade, y pide la máxima participación y apoyo al acuerdo para lograr la confianza de la marca del óvalo, «lanzando así una imagen de solidez y estabilidad en la planta de Almussafes».

UN ACUERDO A CONTRARRELOJ

Tras múltiples reuniones sin acuerdo durante varias semanas, UGT viajó hasta Colonia a finales de enero y cerró un acuerdo ‘in extremis’ con la dirección europea el jueves 27, en el mismo día en que finalizaba el plazo para que la factoría valenciana y la alemana presentasen sus propuestas.

El sindicato mayoritario viajó con una propuesta bajo el brazo que comparte los ejes centrales del acuerdo desvelado este martes: su planteamiento inicial era un pacto a cuatro o cinco años vista en el que estaba dispuesto a una «contención salarial», siempre y cuando se recuperase la senda del IPC más tarde; a medidas de flexibilidad condicionadas a la adjudicación de los futuros vehículos eléctricos, que no entrarían en vigor hasta 2025.

Al acuerdo le han seguido doce días de lo que se ha calificado como «silencio estratégico» por parte de UGT, que no ha revelado los detalles del plan al resto de sindicatos hasta este martes. Tras alcanzar el pacto, UGT señaló que les pediría «unidad» porque el plan de electrificación era la «única vía de esperanza». El resto de sindicatos, sin saber la letra pequeña, avanzaba que no aceptarían una pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y nada por debajo de los ajustes salariales a las subidas del IPC.