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Filomena: Las claves para conducir con nieve o hielo en la carretera sin dejarte la vida en ella

La borrasca Filomena ya ha cubierto buena parte de la Península Ibérica de un manto de nieve blanca, y es previsible que siga haciéndolo a lo largo del fin de semana. Las autoridades recomiendan limitar al máximo los viajes si no son imprescindibles, sobre todo si vamos a tener que atravesar algún puerto de montaña con el coche. A las precauciones necesarias por las condiciones meteorológicas se suman las restricciones de movilidad impuestas por las autoridades para frenar la expansión de la pandemia. Aún es posible, es posible que tengas que coger el coche y trasladarte por motivos de trabajo o causas justificadas.

En caso de que así sea hay que extremar las precauciones. Antes que nada es necesario consultar las previsiones meteorológicas y si las carreteras por donde tienes previsto pasar han sufrido los azotes de Filomena. Puede que te lleves un disgusto y a medio camino tengas que dar la vuelta si no lo haces, pues hay puertos de montaña que han tenido que cerrarse por el impracticable estado de las carreteras. También conviene meterse las cadenas en el maletero y tener, por supuesto, mucho cuidado. Aquí van algunas claves y consejos que debes tener cuenta para conducir estos días de hielo y nieve.

Con nieve y hielo lo mejor es no conducir

En las condiciones meteorológicas como las que estamos viendo estos días lo mejor es directamente no coger el coche. Así lo recomiendan tanto la Dirección General de Tráfico como la Guardia Civil. Y es que son muchos los riesgos que entraña coger el coche en circunstancias como las que nos ha traído Filomena. El asfalto resbala más de lo habitual, los conductores no suelen tener experiencia en estas circunstancias, la mala visibilidad, el mal estado del vehículo…todo se conjura para poder tener un accidente. 

De hecho, según las estadísticas oficiales, el 30% de los fallecidos y los heridos hospitalizados a consecuencia de un accidente de tráfico se producen durante la temporada invernal. En temperaturas por debajo de los 7 grados ya empieza a complicarse la conducción, pues los neumáticos convencionales no están preparados para conducir en esas condiciones. De hecho, ya hay coches que avisan a los conductores cuando la temperatura de la calzada está por debajo de los 4 grados, para que extreme las precauciones. Y si estamos a 0 grados, o incluso por debajo como está pasando con Filomena, los riesgos se disparan.