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PSA Vigo avanza hacia la fábrica inteligente con control de visión artificial

La planta viguesa del Grupo PSA ha implantado sistemas de transporte automatizado y controles de calidad mediante visión artificial, entre otros, para avanzar hacia una fábrica inteligente.

El director del centro vigués, Ignacio Bueno, ha explicado que la aplicación de estos mecanismos se enmarca en el proyecto Factoría 4.0, desarrollado junto al Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG) y cofinanciado con una línea de ayudas de la Axencia Galega de Innovación de la Xunta.

En concreto, ha indicado que el plan, que se puso en marcha en 2016 y finalizará durante la próxima primavera, supondrá la movilización de 145 millones de euros y ha contribuido a la generación de 4.500 empleos en el sector, 2.500 de ellos en la planta de PSA. De este modo, se busca diseñar procesos que permitan una mayor efectividad, “desarrollar sistemas para vehículos del futuro” y realizar acciones de validación.

El responsable de Innovación y Procesos de la fábrica, Juan Areal, ha señalado que el proyecto se enfoca en convertir las instalaciones de Balaídos en una “fábrica virtual”, “ecoamigable”, “ágil y flexible” y “conectada”. Areal ha precisado que los objetivos son la seguridad, la “ergononomía de puestos al mejor nivel” y que la planta sea “neutra en energía y desechos”.

MECANISMOS IMPLANTADOS

Para ello, ha detallado que se han implantado mecanismos de robotización y control de punzonados por cámara en tiempo real en la parte de embutición, mientras que en la de ferraje se han aplicado el discado automático de proyecciones de soldadura por resistencia, la visión artificial para apoyar el abastecimiento y la supervisión digital del estado de la carrocería, entre otros.

Paralelamente, en el área de pintura se realizan controles de calidad en flujo por visión 3D que detectan desviaciones y sistemas para garantizar que la aplicación de la pintura sea óptima para cada parte de la carrocería.

También se cuenta con mecanismos de geolocalización de máquinas de apriete en la planta, que dispone de un transporte automatizado entre naves mediante vehículos guiados por bandas magnéticas y en la que se chequean las piezas colocadas en los automóviles con visión artificial.

La mayoría de los sistemas innovadores se han desarrollado en colaboración con el CTAG, cuyo director de Procesos y Materiales, Antonio Mateos, ha remarcado que la implantación de los mismos requiere de un análisis previo sobre el mantenimiento o la dedicación que precisarán.

Posteriormente, ha concretado que se estudian las tecnologías que deben aplicarse “para mejorar un proceso o implantar uno nuevo”, “el estado de madurez” de las disponibles y los requerimientos para su implantación. Finalmente, se realizan pruebas de concepto en el CTAG y un “análisis preindustrial” en un “ambiente controlado” en las instalaciones de la planta de Balaídos.

MOTORES DE HIDRÓGENO

Por otra parte, preguntado por los medios, Antonio Mateos ha destacado que el CTAG cuenta con una estrategia para la motorización con hidrógeno en el marco de la que se dota de medios auxiliares para trabajar en ello a algunos laboratorios. Además, el centro tecnológico dispone de una línea de trabajo de motores de hidrógeno, con los que prevé comenzar a realizar pruebas en 2021.

A este respecto, Ignacio Bueno ha resaltado que el Grupo de PSA y CTAG están interesados en los motores de hidrógeno para vehículos y el uso industrial dado que este químico será “una de las palancas más importantes de la evolución medioambiental”, aunque la tecnología disponible “aún no es competitiva”.

De hecho, ha apuntado que una unidad de ingeniería del Grupo PSA trabaja en el desarrollo de una célula de combustible, aunque ha incidido en que los motores de hidrógeno “son más interesantes para una flota que sale siempre del mismo punto”.