Sulfóxido de tiopropanal es algo que te hará llorar. Y literalmente, porque es el gas que emite la cebolla y que es lacrimógeno. Este agente es el producto de la descomposición de las alinasas que se encuentran en las capas de las cebollas al romperse. Esto entra en nuestras fosas nasales y hacen que se nos irriten y lloremos sin apenas darnos cuenta.
Se ha descubierto que hay planetas donde el hombre puede llegar a vivir. También se ha llegado a la Luna y se pretende hacer una excursión a Marte. Sin embargo, el hombre todavía no ha conseguido averiguar un método efectivo y fiable para que las cebollas no nos hagan llorar. De todas formas, las abuelas son muy listas y nos han dado siempre algunos consejos que os vamos a resumir aquí y que os ahorrarán algunas lágrimas. No son métodos 100% efectivos, pero al menos, algo hacen.
5Ventilador anti cebollas
Otro de los métodos de nuestras abuelas para cortar cebollas. Y os aseguramos que es más efectivo que la cebolla fría, la vela y poner objetos en la boca. Sin embargo, al final acaba sucumbiendo ante el poder del gas lacrimógeno.
Este experimento con aire soplando hacia otro lado permite que las primeras partículas del Sulfóxido de tiopropanal vaya a parar a otro lado, pero con una corriente constante de aire, al final la concentración de este gas es muy grande.
Cuando el ventilador no puede dar más salida al gas, este acaba penetrando en nuestras fosas nasales y nos hace llorar. Pero para que pase eso, van a pasar 106 segundos desde que comencemos a cortar.
