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Las CCAA reclaman a Sánchez participar en las decisiones y más dinero mientras apela a la «unidad de acción»

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, trasladó este domingo a las comunidades autónomas las últimas decisiones para reducir la movilidad de trabajadores durante el estado de alarma por el Covid-19 y apeló a la «unidad de acción» para frenar el nivel de contagio del coronavirus, mientras los presidentes autonómicos le reclamaron mayor comunicación en la toma de medidas y que éstas no lleguen impuestas desde el Ejecutivo central.

El lehendakari vasco, Iñigo Urkullu, y el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, defendieron planteamientos similares ante el presidente Pedro Sánchez al reclamarle por videoconferencia que cada comunidad autónoma sea la que decida qué actividad debe parar.

En la tercera Conferencia de Presidentes que Sánchez celebra en tres semanas con los presidentes autonómicos para analizar la evolución de la crisis sanitaria del Covid-19, Urkullu estuvo duro contra el presidente del Gobierno tras la medida aprobada por el Consejo de Ministros de frenar la actividad labor no esencial.

Según aseguran a Servimedia fuentes presentes en la Conferencia de Presidentes, el lehendakari trasladó que cada comunidad debe decidir qué actividad debe parar. Es decir, mantuvo una línea crítica como la manifestada anoche por su partido, el PNV, cuando arremetió contra Sánchez porque «cambia de criterio de manera radical» en pocas horas después de asegurar “que esta medida no se iba a adoptar”.

Urkullu reclamó poder participar en las decisiones que el gobierno ya da por decididas”, como cuando la semana pasada les trasladó que ampliaría el estado de alarma y, en esta ocasión, les informó de la medida que previamente aprobó el Consejo de Ministros y que anunció el presidente en la tarde del sábado.

A las tesis de Urkullu también se sumó el popular Alberto Núñez Feijoo, que desde la Xunta de Galicia reclamó que el detalle sobre los sectores que deben parar lo decida cada gobierno regional. Pese al tono empleado, los dos presidentes asumieron que la norma que está por aprobarse en el Consejo de Ministros iba a ser acatada en sus territorios.

Por su parte, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, respaldó la última decisión de Sánchez y mostró incluso lealtad total a la medida de mandar a casa a trabajadores de sectores no esenciales, sin expresar crítica alguna. Al contrario, manifestó su apoyo y solidaridad.

No obstante, el presidente catalán reclamó mayor respaldo económico por parte del Estado, aspecto en el que también se sumaron los gobiernos insulares de Baleares y Canarias, porque sostienen que les ha llegado «muy poco» de lo prometido para poder hacer compras de material.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, la popular Isabel Díaz Ayuso, continuó como en reuniones anteriores reclamando más material y dinero al Ejecutivo central y, según fuentes presente, no asumió responsabilidades sobre la situación sanitaria que sufre la comunidad con más de 3.000 fallecidos y 22.000 contagiados confirmados.

Sánchez se encontró con un apoyo generalizado al endurecimiento del estado de alarma pero también con reproches por haber cambiado de decisión en apenas tres días, dado que el pasado miércoles rechazó esta opción en el debate parlamentario en el Congreso de los Diputados. También escuchó quejas de los presidentes regionales por no haberles consultado o haberles avisado previamente.

El presidente de Aragón, el socialista Javier Lambán, uno de los que precisamente incidió en otro aspecto clave, como las consecuencias que tiene detener de repente la actividad económica en sectores clave de su región como la industria y la agricultura. En esta línea también incidió el presidente de la Generalitat valencian, Ximo Puig.

UNIDAD DE ACCIÓN

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, Maria Jesús Montero, aseguró en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros abogó por la “unidad de acción” para la aplicación de las medidas de confinamiento porque “de nada sirve distintas iniciativas si no somos capaces de hacerlas viable o de llevarlas al máximo de profundidad”:

Explicó que, además de las reuniones de los presidentes, se producen otras de los responsables sectoriales y que “el tono, la actitud de las reuniones habitualmente es mucho más constructiva de lo que luego se escucha y se lee en los medios de comunicación.

A su juicio, se produce “un altavoz en los medios de comunicación sobre discrepancias” cuando, en el interior de la reunión, se trabaja sobre «coincidencias y cuestiones en las que podemos trabajar juntos”. Montero también remarcó que «no tiene sentido hacer diferencias» en las medidas que se ponen en marcha entre territorios porque «el virus no entiende de fronteras”.

Apuntaló esta idea la titular de Trabajo, Yolanda Díez, porque “no es el momento ni de reproches ni de enfrentamientos estériles”, sino de “arrimar el hombro” para el objetivo de “reducir la cifra de contagios”.

SERVIMEDIA