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Sánchez sostiene que “no se puede decir que Venezuela es una democracia” pero tampoco la define como dictadura

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dado un paso más en su definición del régimen que preside Nicolás Maduro al manifestar que “no se puede decir que Venezuela es una democracia cuando hay presos políticos”.

Sánchez hace esta afirmación en una entrevista en el diario chileno ‘El Mercurio’, después de que en su visita del lunes a Santiago de Chile, junto al presidente Sebastián Piñera, se limitara a descartar “toda injerencia” de España en Venezuela e insistiera en que la salida de la crisis pasa porque este país “dialogue consigo misma”, un proceso en el que España está dispuesta a “acompañar de forma activa”. Por su parte, el mandatario chileno dijo de manera clara que Venezuela “dejó de ser una democracia”.

Horas después, y cuando ya estaba volando desde Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) a Bogotá (Colombia) se ha conocido la entrevista que le concedió a ‘El Mercurio’ -publicada en la edición del miércoles 29 de agosto- en la que da un paso más al definir que “no se puede decir que Venezuela es una democracia cuando hay presos políticos”.

Pese a la insistencia de la periodista sobre si se trata de una dictadura con hasta dos preguntas directas, el presidente español evitó calificarla como tal y se limitó a decir: “Yo diría que no es una democracia, es evidente” y “no es una democracia cuando hay presos políticos”.

En este sentido, también aseguró que no hay respeto a los derechos humanos. “Bueno, el que haya presos políticos es el ejemplo máximo de que no se están respetando los derechos más fundamentales, como son los derechos del ejercicio político. La discrepancia no es tanto de diagnóstico, sino de solución al problema, y creo que lo que se tiene que propiciar en Venezuela es un diálogo entre venezolanos”, añadió.

Además, Sánchez afirmó que es “muy importante” ser “conscientes de que la crisis de Venezuela tiene una dimensión regional que trasciende las propias fronteras de Venezuela”.

Así que “cualquier tipo de acción de solidaridad para con aquellos emigrantes es importante que sea una repuesta regional y cuente con el apoyo de la comunidad internacional, y desde luego el Gobierno de España va a estar apoyándola”.

Con estas palabras, Sánchez llega a Colombia, donde abordará con el presidente Iván Duque la situación de Venezuela por los movimientos que se están produciendo de venezolanos que abandonan el país.

De hecho, se calcula que han llegado a Colombia -país vecino- 1,2 millones de personas como consecuencia de la situación interna, de ahí que éste país se suma a la corriente de la comunidad internacional que apuesta por establecer un mecanismo de asistencia humanitaria a los refugiados, en el que Sánchez trasladará a Duque que España está dispuesta a participar y a implicar a la Unión Europea.

Sánchez sostiene que “no se puede decir que Venezuela es una democracia” pero no la denomina dictadura