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Un reportero de 'Espejo Público', evacuado por las amenazas de un clan gitano

La profesión de periodista es mucho más arriesgada de lo que parece. Pese a lo que puedan pensar muchos espectadores y gran parte de la audiencia, muchos de ellos llevan su trabajo al límite, intentando ofrecer la noticia de la mejor manera posible y de aquella forme que consiga al que está frente al televisor o escuchando la radio estar prácticamente en el lugar de la noticia.

El pasado viernes, un equipo de 'Espejo Público' se trasladó a Argamasilla de Alba (Ciudad Real) para arrojar luz sobre el tiroteo que había tenido lugar el día anterior en la localidad entre la Guardia Civil y un clan después de un registro sorpresa de los agentes de la Benemérita.

En pleno directo, Manuel Lajarín, reportero del programa, contaba la dura experiencia que habían vivido minutos antes, necesitando la ayuda de la Guardia Civil para salir ilesos de la zona. Según sus palabras, el clan gitano apareció porque «no les hacía gracia nuestra presencia». «No fue nada grave, pero sí vivimos momentos tensos cuando simplemente tratábamos de hacer nuestro trabajo. El clan gitano que estaba a las puertas se encaró con nuestros cámaras nada más vernos, y los agentes de seguridad, así como un guardia civil, tuvieron que evacuarnos por la puerta trasera. Eso nos da una idea del carácter agresivo de estos clanes», relataba el periodista a Sandra Golpe, sustituta de Susanna Griso en el magacine de Antena 3.

Afortunadamente, Lajarín y el resto del equipo de 'Espejo Público' pudo trasladarse a un lugar más seguro para seguir con su trabajo aunque, eso sí, no pudieron contar con la colaboración de ninguno de los vecinos, «atemorizados» ante posibles represalias y que desean que los clanes se marchen cuanto antes de la localidad.

Una situación complicada y que parece no tener final feliz, ya que los clanes enfrentados no están dispuestos a ceder ni un ápice