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Marsella se convierte en un campo de batalla entre aficionados ingleses y rusos

La Eurocopa 2016 ha empezado con temor en las calles. No, la amenaza yihadista está siendo por el momento controlada por los fuertes dispositivos de seguridad policiales que ha desplegado Francia para el evento. El problema, en esta ocasión, son los fuertes enfrentamientos entre aficionados rivales en las distintas sedes de los partidos.

Este sábado, Marsella se convertía en el epicentro de la pelea. Durante los prolegómenos del partido que se celebraba en el estadio Velódrome, cientos de aficionados de Inglaterra y Rusia protagonizaban batallas campales con la policía de por medio, concretamente en la zona del Puerto viejo de la ciudad.

A lo largo del partido, con el estallido que provocó en los rusos el empate en el descuento, sus aficionados empezaron a encender bengalas y atacar a los 'hooligans', situados cerca de ellos en el estadio. Las imágenes lo decían todo: gente corriendo de un lado a otro para evitar llevarse algún golpe fortuito.

Los enfrentamientos se trasladaron, de nuevo, al Puerto Viejo de la ciudad, donde la policía tomó cartas en el asunto y hubo siete detenidos. Además, los equipos de emergencias tuvieron que atender a varias personas, entre ellas un aficionado ruso que tuvo que ingresar en un hospital de Marsella.

Esa violencia que ha tenido lugar en Marsella no ha sido exclusivo de este partido, ya que este sábado, aficionados de Irlanda del Norte y Polonia, que juegan este domingo, protagonizaron enfrentamientos en Niza, donde también tuvo que intervenir la Policía.