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Alejandro Fernández, a punto de perder una pierna por el mordisco de su perro

El cantante Alejandro Fernández estuvo a punto de fallecer el pasado 25 de mayo en su rancho de Guadalajara (México) como consecuencia del mordisco que su mascota Kush le ocasionó en su pantorrilla izquierda. Según han asegurado desde su equipo de representación, el intérprete palió la herida con cuidados locales en la herida ocasionada, algo que no funcionó y que obligó a que acudiera de urgencia al hospital.

Las informaciones aseguran que Alejandro Fernández tuvo que ser examinado por los médicos en el hospital de San Javier, en Puerto Vallarta, quienes decidieron que fuera trasladado a otro centro médico de Guadalajara para ser operado de urgencia. Allí, el equipo de expertos les diagnosticó «gangrena gaseosa», una peligrosa afección que pudo costarle la vida.

El artista ha tenido que cancelar los conciertos que tenía cerrados para las próximas fechas, algo que ha provocado que muchos fans se preocuparan por el estado de salud del mexicano y se temieran lo peor ante lo que le hubiera ocurrido a Alejandro Fernández.

El cantante se recupera lentamente en su rancho del susto, donde ha pasado sonriente en una fotografía junto a Kush, «su gran amigo» que casi le quita la vida. «Le llaman «jaguar» ustedes no dejen de decirme «oso». Recuperándome al 100! Listos para cualquier emergencia! Lo que sigue: #costaalegre #jalisco», señalaba en Instagram.

La productora de Alejandro Fernández ha publicado un comunicado en el que señala que los exámenes de laboratorio muestran «una evolución significativa en la sanación de la herida». «Gracias al excelente trabajo de sus médicos juntos con los cuidados por parte de Alejandro, al seguir de manera correcta las instrucciones médicas, su recuperación está siendo satisfactoria», matizan dichas palabras. Esperemos verle encima del escenario dentro de muy poco tiempo…