Quantcast
miércoles, 25 mayo 2022 21:37

Champions League: Las lágrimas del Atlético y el orgullo rojiblanco

Las lágrimas volvieron a derramarse en suelo rojiblanco. Miles de aficionados del Atlético de Madrid, se quedaron de nuevo a un pasito de la Champions League, acariciando la orejona hasta que un zarpazo le arrebató un sueño del que han sido siempre acreedores. Este equipo es de Champions y va siendo hora de lograr el ansiado triunfo. Sus futbolistas, su cuerpo técnico, estaban ayer hundidos y pidiendo disculpas a unos aficionados.

El tuno de Juanfran, fue esta vez el maldito. UN cuarto lanzamiento que el defensa envió al poste. Todo para que Cristiano Ronaldo rubricase la undécima.

Dos finales que tuvo ganadas hasta el último minuto y otra, la de este sábado, que rozó de nuevo. No hay Copa de Europa para el Atlético de momento. Han pasado Bruselas en 1974 con el Bayern y en Lisboa en 2014, hace sólo dos años. La guinda de la mala leche fue MIlán 2016.

«Tengo un grupo de futbolistas seguramente muy fuertes y les comentaba en el campo, no lloren, porque cuando uno da todo, hace un esfuerzo enorme para llegar a esta instancia, el fútbol también es destinos y está claro que hoy no estaba destinado para nosotros«, valoró después el argentino Diego Simeone en la sala de prensa.

Antes, sobre el campo, Gabi ya miraba al cielo, desesperado, buscando quizá una explicación fuera de lo racional, cuando Cristiano se dirigía hacia el lanzamiento. Lo marcó. La plantilla del Atlético, tendida en el suelo, doblegada en el instante final, sin consuelo, aunque haya hecho lo que ha hecho en estos impactantes cuatro años y medio en el fútbol europeo.

Juanfran pidió disculpas mientras se golpeaba el escudo, al lado de su corazón. La reacción de la grada fue inmediata. Aplausos. Ovación, reconocimiento. Sus compañeros acudieron de inmediato. Le abrazaron, le arroparon. El grupo por encima de todo. Eso también es el Atlético en la derrota. «Orgullosos… de nuestros jugadores», cantó varias veces en el partido el fondo de aficionados del Atlético, que luego desfilaron hacia fuera del estadio. Con lágrimas.

«No sé lo que duele más (entre las finales de 2014 de Lisboa y la de este sábado en Milán). Duele ver a la gente que pagó la entrada, que viajó, que se entusiasmó, se ilusionó y yo, como cabeza responsable del club en cuanto a lo futbolístico, no le pueda dar lo que quería. Y eso me duele más que cualquier otra situación», dijo después el argentino Diego Simeone en rueda de prensa.