Quantcast

Elecciones 26J: Los partidos se disputan los treintañeros y las ciudades medianas

El último barómetro con estimación de voto del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), realizado en abril y publicado a primeros de mes, confirma tendencias ya sólidas en la reciente historia electoral, como que el PP es el partido favorito de los mayores y el PSOE, de las mujeres. Esos son los terrenos ya repartidos, como los nuevos votantes, que parecen apoyar mayoritariamente a Podemos o que Ciudadanos tiene su caladero e las ciudades grandes entre las clases urbanas y con estudios superiores. Esa es la foto fija de la sociología electoral actual.

¿Qué queda entonces en disputa? ¿Qué votos no están tan inclinados? Visto lo visto, analizados los datos del CIS, parece que son los treintañeros y las ciudades de menos de 80.000 habitantes, los caladeros de votos que los partidos se están disputando y que pueden decidir un presidente del Gobierno, según apunta Eldiairo.es

Cuando el CIS pregunta a los ciudadanos a qué partido votarían si mañana hubiera elecciones, el PP arrasa entre los mayores de 65 años: un 30 por ciento se decanta por la candidatura de Mariano Rajoy, frente al 18 que apuesta por la de Pedro Sánchez. Podemos y Ciudadanos quedan muy lejos, rondando el 5 %, lo que ilustra que ni Pablo Iglesias ni Albert Rivera han congeniado aún con la generación de sus abuelos.

A medida que el CIS baja la edad, la situación tiende a dar la vuelta. Poco a poco al PP se le estrecha la ventaja, incluso la pierde entre los 55-64 años en favor de los socialistas. De hecho, seis de cada diez ciudadanos cuya edad se sitúa entre los 24 y los 35 años asegura que no votaría nunca al PP.

Por tanto, las generaciones de los 80 y los 90 son actualmente territorios de Pablo Iglesias y, en menor medida, de Albert Rivera. Podemos es la formación preferida de los veinteañeros, en tanto que Ciudadanos tiene más adeptos entre los treintañeros, donde no obstante Sánchez no sale mal parado.

Los partidos emergentes, a tenor del CIS de primeros de mes, no han llegado a los municipios de menos de 2.000 habitantes. Iglesias logra aquí su valoración más baja y Rivera, una de las más bajas. Rajoy, en cambio, tiene en las zonas rurales uno de sus grandes caudales de votantes. Mantiene un recuerdo de voto (del 20D) que se alza hasta casi un 39 por ciento, cerca del doble en comparación con el PSOE y un mundo respecto a Podemos y a Ciudadanos.

Los populares mantienen las distancias según crece el tamaño de la ciudad, pero con un límite muy claro: cuando el municipio pasa de los 400.000 habitantes, mandan los socialistas. Ahora bien, el abismo que tenían Podemos y Ciudadanos en el ámbito rural ha desaparecido en las urbes.

El PSOE se desenvuelve sin oposición en el voto femenino, quizá por una afinidad ideológica: una mayoría de mujeres se identifica socialista. Podemos, de hecho, tiene un problema con el voto femenino a tenor del CIS de hace un mes.

Los ciudadanos con estudios superiores premian a Ciudadanos y castigan al PSOE, a pesar de que son mayoría los que se consideran liberales y progresistas, por este orden.