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Inteligencia Artificial: ¿hacia dónde nos lleva?

La Inteligencia artificial (IA) ha dejado de formar parte del futuro para convertirse en el presente. Las mejores compañías de tecnología han visto un filón en este nuevo sector donde seguir creciendo y desarrollar su negocio. Mientras unos se frotan las manos y se les ponen los ojos con el símbolo del dólar, otros se agarran a la silla de su puesto de trabajo no vaya a ser que venga un robot y se lo quite.

¿Pero hasta dónde puede llegar el miedo al desarrollo de la inteligencia artificial? ¿Debemos prepararnos para lo peor con su llegada?

Antes de nada, debemos tener claro que el futuro está en la IA y que toda empresa de tecnología que se quede atrás perderá clientes. Quien no esté, no existirá. Apple, Google, Facebook o Microsoft lo tienen claro: quieren un trozo del pastel y no van a dejar que nadie se lo quite.

Pero no solo las grandes tecnológicas están luchando por un puesto. Empresas aún no tan conocidas buscan encontrar la fama gracias a la IA. En estos días, hemos sabido que la compañía Salesforce se ha unido con MetaMind, empresa dedicada al desarrollo de aprendizaje profundo, con la intención de crear opciones automatizadas para la toma de decisiones en ámbitos como los negocios o la atención al cliente.

El desarrollo de la Inteligencia Artificial abre muchas vías de ayuda que se pueden volver imprescindibles para el ser humano. Y no solo nos referimos al tema económico. Apple compró la herramienta Emotient encargada de reconocer las emociones de los usuarios. Esto sería útil tanto para analizar las sensaciones que provoca un anuncio publicitario, como para ayudar a algunos pacientes incapacitados a expresar sus verdaderos sentimientos. Está claro que puede convertirse en una mina de oro para las compañías de publicidad, pero puede ser de gran alivio para alguien que esté pasando por algún tipo de proceso convaleciente.

Por otro lado, hace poco hemos conocido que Facebook ha ideado un sistema que crea contenidos, que pueden ser escuchados, para describir las fotos que se cuelgan en la red social, lo que la hará más accesible para las personas invidentes.

Pero como todo en la vida, no hay un pro sin su contra. Es sonado el caso de Microsoft con su asistente llamado Tay que se fue de madre y «la lió» en Twitter con sus comentarios racistas. Tay en Twitter fue una prueba de cómo la IA podría usarse para la atención al cliente en la red social. Aunque finalmente el experimento salió 'rana', Microsoft no ha cambiado su idea de desarrollar IA y ahora su objetivo es hacerlo en Skype. De esta forma, la compañía de Bill Gates quiere que, mediante una conversación y la IA, se pueda reservar en un restaurante u organizar un viaje sin la necesidad de otra aplicación.

¿Y qué haremos a partir de que estos asistentes personales empiecen a comportarse de forma correcta? ¿Será el fin de muchos trabajos de cara al público?

Según un estudio de la Universidad de Oxford, los trabajos que tienen más riesgo de ser sustituidos por la Inteligencia Artificial son aquellos que no necesitan ni de la imaginación ni de la inteligencia social para ser desempeñados. Con el experimento de Tay, ya hemos visto que el trato al público, un oficio con bastantes dosis de empatía, está entre los objetivos de la IA.

Tal y como podemos ver en la infografía de este estudio, los trabajos en color verde tendrían menos riesgo de ser reemplazados por un robot, los de color amarillo son de riesgo medio y las profesiones de riesgo alto son las de color rojo.

 

Fuente infografía: Poker Stars

Como vemos, las profesiones manuales, como la de carnicero o barbero, o automatizadas, como la de conducir un coche, tienen un alto riesgo de dejar de ser oficios para los humanos. Toyota y Microsoft lo tienen claro y ya han firmado un acuerdo para desarrollar tecnología que ofrezca una mayor interacción entre el hombre y el vehículo.

¿Entonces? ¿Estarán los oficios más creativos a salvo?

No hay respuesta para eso, pero, por el momento, ya tenemos pruebas de que seguramente no será así. En Japón ya se está diseñando un robot para que acabe siendo director creativo de un grupo publicitario y así, brinde propuestas basadas en el análisis lógico de datos.

Además, en la infografía también está en verde el trabajo de 'analista financiero' y, sin embargo, según afirma un artículo del diario económico Expansión, los informáticos son los más buscados por los cazatalentos del sector financiero para la creación de ordenadores pensantes que señalen dónde están las mejores inversiones.

Así que, por lo que parece, el desarrollo vertiginoso de la tecnología acabará fagocitando todo tipo de profesiones. Igual será más tarde que temprano, pero, al final, acabará siendo.

¿Es momento pues para ponerse pesimistas?

La respuesta es que de nada serviría. Ya lo decíamos al principio del artículo: quién no entienda que la IA es el futuro se quedará fuera. La Inteligencia Artificial nos dará la posibilidad de investigar otros campos que antes estaban cerrados para todos nosotros, quizá, porque ni siquiera existían.

Para los fundadores de Google, según una entrevista en The Guardian, la respuesta está clara: los robots acabarán eliminando puestos de trabajo pero podrán ayudar a crear una sociedad más eficiente y así, reducir el tiempo dedicado al empleo y aumentar el de las vacaciones.

Por otro lado, tal y como hemos visto en la historia, las máquinas han ido ocupando puestos de trabajo pero otros han ido apareciendo. Algunas investigaciones aseguran que en el futuro ocurrirá igual que en la Revolución Industrial: tras un primer periodo de ajustes aparecerán nuevas profesiones.

La IA está a la vuelta de la esquina y, antes de sentarnos y ahogarnos en lamentaciones, es hora de ver todo lo nuevo que nos ofrecerá y los nuevos trabajos que aparecerán y que estarán a nuestro alcance. No se trata de si es bueno o malo, sino de que es el siguiente escalón de la evolución tecnológica y, tal como ha ocurrido a lo largo de la historia, el desarrollo de la tecnología nos traerá cosas maravillosas y cosas que no lo serán tanto.