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Osetia del Sur pone en un aprieto a Putin

Ignacio Ortega

Moscú, 16 abr (EFE).- La república separatista georgiana de Osetia del Sur ha puesto en un aprieto al presidente ruso, Vladímir Putin, al anunciar la pronta convocatoria de un referéndum para unirse a la Federación Rusa.

«Nosotros no vemos nuestras relaciones con Osetia del Sur en ese contexto», admitió esta semana Putin, quien reconoció en agosto de 2008 la independencia tanto de esa región georgiana como la de Abjasia.

Poco importa que el Kremlin no esté interesado en verse enzarzado en otro contencioso territorial como el de Crimea y en una nueva retahíla de sanciones occidentales, el líder suroseta, Leonid Tibílov, ya ha adelantado que la consulta tendrá lugar antes de agosto.

«El referéndum se celebrará en breve, no dentro de un año, sino dentro de menos de seis meses. Abordamos la cuestión con Putin y concluimos que este es un asunto interno de Osetia del Sur», comentó.

Hace un año, Tibílov explicó en entrevista con Efe que aún no había llegado la hora de unirse a Rusia.

«Hay que esperar el momento ¿Llegó el momento para Rusia o no? En el marco de que ocurre en el mundo, no podemos ser una carga para el Estado ruso», dijo.

No obstante, ahora quiere reformar la Constitución para que el presidente pueda solicitar el ingreso en Rusia de común acuerdo con el Parlamento suroseta y el Kremlin.

Subrayó que la reforma del artículo 10 de la Constitución de la república otorgará al presidente «el derecho a dirigirse al presidente ruso con la propuesta de crear un único órgano unificador al que cederíamos nuestras facultades».

«De esa forma, evitamos a Rusia riesgos políticos que podrían surgir en caso de unificación directa», agregó.

Recordó que Osetia lleva más de 20 años en estado de guerra con Georgia, que intentó recuperar el territorio por la fuerza en 2008 con funestas consecuencias, y que en el caso de Crimea también todo estaba en contra y a la postre la península volvió al redil ruso.

En marzo de 2015 Putin firmó con Tibílov un tratado de alianza e integración, en virtud del cual Moscú asumió la defensa y seguridad de la república, donde ya cuenta con bases militares, documento que fue condenado por Georgia.

Además, ordenó simplificar el procedimiento de obtención de la ciudadanía rusa para los habitantes de Osetia del Sur, cuyo territorio funciona ya, de hecho, como un protectorado ruso, ya que depende casi totalmente de la financiación del Kremlin.

Recientemente, la Duma o cámara de diputados rusa y el Parlamento suroseta ratificaron el acuerdo que delimita la frontera entre ambos territorios.

Con todo, Putin no las tiene todas consigo, como dejó claro esta semana: «Aunque parezca extraño, no he tratado ese asunto en profundidad con los dirigentes de Osetia del Sur».

«Tibílov me dijo que el pueblo suroseta quiere celebrar dicho referéndum. Nosotros no podemos oponernos. A nosotros nada nos detiene, como no sean los intereses del pueblo suroseta», señaló.

Recordó que aún se desconoce la pregunta que las autoridades separatistas formularán a su pueblo, por lo que pidió no sacar conclusiones precipitadas.

A su vez, recordó que fue el presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, el culpable de que Tiflis perdiera definitivamente ese territorio, cuya independencia ha sido reconocida, además de por Rusia, por Venezuela, Nicaragua, Nauru y Tuvalu.

«Opino que fue un grave error estratégico por parte del presidente georgiano que optó por la conocida acción militar, que no estaba en ningún caso justificada. Y, como consecuencia, perdió su territorio. Fue su culpa», afirmó.

Mientras, el ministro de Integración de Georgia, David Bakradze, tachó el referéndum de «violación del derecho internacional», aunque agregó que, de todas formas, «no tendrá ningún valor jurídico».

Georgia, que rompió relaciones diplomáticas con Rusia tras la guerra por el control de Osetia del Sur, inició a finales de 2013 un proceso de normalización política con Rusia que está actualmente encallado

Los osetas -pueblo que profesa el cristianismo y que está incrustado en el polvorín del Cáucaso Norte- están divididos entre la república de Osetia del Sur y la región rusa de Osetia del Norte o Alania.

Fue el dictador soviético Iosif Stalin (1924-1953) el que decidió crear dos Osetias, estrategia encaminada a acallar cualquier ánimo separatista que los dirigentes soviéticos aplicaron en otros lugares de la conocida como «Cárcel de los Pueblos».

En Osetia del Sur, territorio que Georgia considera ocupado por las tropas rusas con capital en Tsjinvali, viven actualmente menos de 60.000 personas, cuando en 1991 la población de la república era de casi 100.000 habitantes.EFE