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La Pía Unión Misioneros de Enfermos Pobres atienden casi 200 ancianos y niños

Barcelona, 13 abr (EFE).- La Pía Unión de los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres, cuyo apoderado, un fraile, ha sido denunciado por el Arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, por presunto fraude económico, atiende a casi 200 ancianos pobres y menores con discapacidades intelectuales sólo en Barcelona.

El arzobispo ha nombrado un comisario para intervenir el instituto religioso masculino, una congregación laica que trabaja bajo al advocación de San Camilo, aunque no deben ser confundidos con los padres Camilos de la Orden de los Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos, también bajo de advocación de San Camilo.

El origen de la Pía Unión de los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres, de la que ahora se ha hecho cargo el arzobispado tras expulsar al apoderado, nació en Barcelona en 1946, fundada por Antonio Jácome Pumar, miembro de la Orden de los Camilos preocupado por la situación de los enfermos de tuberculosis tras la posguerra de la Guerra Civil española.

Jácome obtuvo el permiso del obispo de Barcelona el 10 de junio de 1946, que se considera fecha de fundación del instituto.

En septiembre, recibió los primeros enfermos en Villa Áurea, un chalé alquilado en Vallvidrera, y al año siguiente se instalaron en una edificación donada, la Torre del Corcho, en el barrio del Guinardó, que es la sede del instituto.

Inaugurada el 29 de junio de 1949 con una capacidad de quince camas, actualmente viven en esta llamada Casa de Reposo de San Camilo casi un centenar de ancianos y otros cien menores discapacitados intelectuales.

En ella vivió retirado y falleció, en diciembre de 1996, Narcís Juvany, obispo de Barcelona entre 1971 y 1990.

La congregación dispone desde 1952 de una residencia en Alpens (Barcelona) para llevar a los enfermos que pueden viajar y a sus hijos a pasar el verano.

En 1966, fundaron la primera casa fuera de Cataluña, la casa de Nuestra Señora de la Salud en Vigo (Pontevedra), que se dedica al trabajo social en el barrio de Teis.

El 10 de mayo de 1972, el instituto recibió como legado una masía, Can Ferrer de Sant Ponç, en Tordera (Barcelona), que destinarán a residencia de disminuidos psíquicos, y en 1987 abrieron la nueva Casa de Acogida de Nuestra Señora de la Salud (Vigo) y el Hogar de Sor Eusebia (A Coruña).

También han abierto otros centros, como el de recuperación de toxicómanos de Nuestra Señora de la Esperanza o el asilo de ancianos de Santa Ana y San Joaquín en Perú.

En 2009 recibieron como herencia de su propietario el castillo de Pambre (Palas de Rei), importante fortaleza medieval gallega que anunciaron que venderían a la Xunta de Galicia.

El Arzobispo de Barcelona ha asegurado que garantiza la continuidad de toda la tarea asistencial de esta congregación tras denunciar ante la policía autonómica a su apoderado y expulsarlo de la orden. EFE