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A Mario Conde le delató una transferencia de 600.000 euros

El abogado de Conde, Javier de la Vega, asesor de Mario Conde desde hace años, que supuestamente fue su principal ayuda  la hora de repatriar los millones que, supuestamente, tenía ocultos fuera, declaró este martes ante el juez que ignoraba que el dinero repatriado tuviese un origen ilícito, según fuentes de la investigación. De la Vega agregó ante los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que el dinero procedía del padre de Lourdes Arroyo, esposa de Mario Conde, fallecida en 2007, tal y como le contaron sus clientes, tal y como informa el diario El País. 

Al parecer, el abogado De la Vega recibió de su cliente Lourdes Arroyo, instrucciones para repatriar los fondos de su padre e invertirlos en España. Al fallecer Arroyo, los fondos pasaron a ser controlados por la hija del matrimonio, Alejandra Conde, que también confío estos asuntos en el mismo abogado, que está entre los detenidos en la operación policial que nos sorprendía esta semana. Según ha declarado el letrado a los investigadores nunca recibió instrucciones de Mario Conde. 

El problema para el ex banquero es que todos los indicios apuntan a que el dinero no era del suegro sino del propio Mario Conde y que este tejió una maraña de tres empresas en España y otras ocho en el extranjero  de las que se sirvió para traer de vuelta a España cerca de 14 millones de euros mediante ficticias ampliaciones de capital suscritas por las firmas extranjeras en favor de las situadas en España. 

Según fuentes de la investigación, Conde tardó 15 años en traer de vuelta el dinero. Lo hizo poco a poco. T a partir de 1999, empezó por cantidades pequeñas -unos 3.000 euros- y luego fue incrementándolas cada año. Entre 2010 y 2011 repatrió dos millones de euros, según los citados medios. Una transferencia  de 600.000 euros 'levantó la liebre'. Mario Conde no pudo justificar ante el banco el origen de la transferencia, que activo el servicio de prevención de blanqueo y terminó con una denuncia en Anticorrupción. 

A partir de ahí, los agentes de la UCO siguieron su pista durante meses, convencidos de que el ex banquero traía de sus cuentas ocultas «lo que necesitaba en cada momento para sus gastos», con un tren de vida muy elevado, tal y como detalla el diario El Mundo.