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Rousseff rompe puentes con Temer y su apoyo en el Congreso sigue menguando

Eduardo Davis

Brasilia, 12 abr (EFE).- La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, rompió hoy los puentes con el vicepresidente Michel Temer, al tiempo que siguió perdiendo apoyo en la Cámara de Diputados, que se apresta a decidir si respalda un posible juicio político en su contra.

Rousseff subió hoy los decibelios al máximo en relación a Temer, primero en la línea sucesoria si se llega a su destitución, a quien acusó de ser «uno de los jefes de la conspiración» que, en su opinión, se gesta para intentar recortar su mandato por medio de un juicio político.

«Cayeron las máscaras de los golpistas», declaró Rousseff, quien aludió a un audio divulgado por Temer este lunes «por error», en el que el vicepresidente parece dar como un hecho la destitución de la mandataria y pide construir un Gobierno de «salvación nacional».

En un acto con profesores y estudiantes, la presidenta cargó por primera vez en forma directa contra Temer, a quien no citó por su nombre pero aludió sin ambages al afirmar que «ahora usan la farsa de la filtración para difundir la orden del golpe».

El polémico audio, cuya difusión el propio Temer atribuyó a un «error», fue conocido este lunes, cuando una comisión parlamentaria concluyó que existen razones jurídicas para un juicio contra Rousseff y remitió el asunto al pleno de la Cámara de Diputados.

«Ahora conspiran abiertamente, a la luz del día, sin escrúpulos, para desestabilizar a una presidenta legítimamente electa», declaró Rousseff, quien apuntó que el país vive «tiempos extraños y muy preocupantes, tiempos de golpe, de farsa y de traición».

La presidenta también dio a entender que esa supuesta trama golpista tiene «dos jefes», en una aparente referencia al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, quien en diciembre pasado aceptó iniciar el trámite para un posible juicio con fines de destitución.

«Quedó claro que existen dos jefes del golpe que actúan en conjunto y de forma premeditada. Como muchos brasileños, tomé conocimiento y confieso que quedé impactada con la desfachatez de la filtración, que fue deliberada», afirmó.

Según Rousseff, la filtración de ese audio dejó claro que era un discurso de «toma de posesión anticipada» y prueba que «hasta en eso son golpistas, sin ningún respeto por la democracia», ya que ella está «en el pleno ejercicio» de su función de presidenta.

«Si había duda sobre el golpe, la farsa y la traición, ya no hay más. Si había alguna duda de mi denuncia de que hay un golpe en marcha, ya no queda ninguna», aseguró la mandataria.

La teoría de la conspiración de Rousseff, sin embargo, no parece convencer en el Congreso, en el que hoy perdió el apoyo del Partido Progresista (PP), la cuarta fuerza parlamentaria, con 49 diputados.

En los últimos días, el Gobierno había coqueteado con el PP, al que pretendió seducir con ofertas de cargos en ministerios.

Sin embargo, con la decisión anunciada hoy, esa formación decidió que entregará la cartera de Integración Nacional, hasta hoy a cargo de Gilberto Occhi, dirigente de esa formación de derechas.

Al tiempo que el apoyo a Rousseff se desvanece, la Cámara Baja confirmó hoy que las sesiones en las que se decidirá si el trámite llega a la instancia definitiva del Senado se realizarán entre el viernes y el domingo, cuando será la votación.

Si una mayoría calificada de 342 diputados respalda el proceso, los 81 miembros de la Cámara Alta decidirán posteriormente, por mayoría simple, si se inicia el propio juicio político, que de aprobarse supondrá que Rousseff se tendrá que separar del cargo durante los 180 días que durará el trámite.

En ese caso, sería sustituida por Michel Temer, quien en caso de que se llegue a la destitución completaría el mandato que vence el 1 de enero de 2019, siempre y cuando no prospere un juicio político que también ha sido solicitado en su contra. EFE

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