Quantcast

Costa acepta la dimisión de su ministro de Cultura por amenazar a columnistas

Lisboa, 8 abr (EFE).- El primer ministro de Portugal, el socialista António Costa, aceptó hoy la dimisión presentada por su ministro de Cultura, João Soares, a raíz de la polémica que protagonizó por amenazar con abofetear a dos columnistas a través de las redes sociales.

«Acepto la evaluación que él hizo de las condiciones que tenía para proseguir en el ejercicio de sus funciones y, naturalmente, acepto su petición de dimisión», explicó el jefe del Gobierno en declaraciones a los periodistas.

Costa calificó lo ocurrido de «episodio interno» y agradeció a João Soares «su colaboración, energía y empeño» durante los cuatro meses y medio en que fue responsable de la cartera de Cultura.

El propio ministro confirmó a EFE su decisión de poner su cargo a disposición del jefe del Ejecutivo, tan solo un día después de publicar un texto en la red social «Facebook» en el que amenazaba con agredir a dos articulistas críticos con su gestión.

«En 1999 le prometí públicamente un par de bofetadas. Fue una promesa que aún no pude cumplir, no me crucé con este personaje, Augusto Seabra, a lo largo de todos estos años. Pero continúo esperando tener esa suerte, ya llegará el día», aseguraba Soares.

«Estoy viendo que le tengo que buscar, a él y ya de paso a Vasco Pulido Valente, para las saludables bofetadas. Sólo les puede hacer el bien. Y a mi también», aseveraba para cerrar su publicación.

Sus palabras se convirtieron en tendencia en las redes sociales y fueron reproducidas por todos los medios de comunicación lusos, generando una oleada de reacciones.

El ministro dimisionario, de 66 años e hijo del fundador del Partido Socialista luso Mário Soares, es un histórico dirigente de esta formación y durante su larga carrera en la política ocupó el cargo de alcalde de Lisboa entre 1995 y 2001.

Su sustituto se conocerá en «los próximos días», según Costa, quien dejó claro que la decisión de Soares de dejar el cargo fue «exclusivamente» suya. EFE