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Rayden: «Pondría 'Sálvame' y 'MYHYV' de pago»

Hubo una época en la que todo aquel que paseaba por las calles de Madrid se enamoraba con solo mirar al suelo. Frases como 'te comería a versos' o 'mi más sentido bésame' aparecieron pintadas en los pasos de cebra de la capital e inundaron todas las redes sociales. Eran de Leiva y de Rayden. Entonces, el ya consolidado rapero logró conquistar los corazones de miles de madrileños con solo un par de palabras extraídas de sus canciones. Ahora, con algunas más, llega a lo más profundo de todos sus fans con su segundo libro de poesía 'Terminamos y otros poemas sin terminar'.

David Martínez, que así es como se llama, es capaz de indignar e hipnotizar al mismo tiempo entre sus versos. Un cóctel de sentimientos que cuando mejor llegan es por la noche, con esa luna que invade todas las páginas, y que el cantante y futuro padre define como «el momento de reflexión, cuando todas las voces se acallan, la gente, el ruido, el tráfico. Cuando tienes que enfrentarte a tus miedos«.

Si te tuvieras que quedar con un solo poema…

Si te dijese uno ahora, por la tarde me iba a pasar algo y tendría que decirte otro.

¿Hay alguno que se haya quedado en el tintero?

Las personas que somos muy autocríticas dejamos siempre algo a medias e intentamos retocar, modificar… Yo puedo vivir con ello y lo saco, porque si no, no habría salido ni mi primer disco ni mi primer libro. Es bueno ser autocrítico pero también hay que ser coherente. Consulto con la gente que me rodea porque soy una persona muy insegura.

¿En serio eres inseguro?

Parece que no, pero sí. Parece que el éxito le pasa a otro, de verdad. Cuando cuento que se llenan los conciertos o que lo del libro está siendo una locura parece que le ha pasado a un amigo.

¿Qué esperas despertar en el lector cuando se lo termine?

Por lo que me está llegando, que es una locura por las redes porque me están consumiendo la batería cada vez que miro (jajaja), está generando un abanico de emociones, de encimas y valles, de luces y sombras. Era lo que esperaba. Muchos me dicen que ha puesto con apalabras cosas que ellos no sabían explicar. Eso para mí es lo máximo.

Has denunciado las desigualdades, el desempleo, la corrupción… No se echa en falta ningún tema…

Es lo que nos toca vivir en el día a día. No me siento un cronista de mi tiempo, porque cada vez que se lo escucho me parece una ranciada, pero sí que me siento un damnificado de mi época y eso hace que inevitablemente tenga que hablar de lo que supuro en el día a día. Para bien y para mal.

¿Genera mucha frustración en ti?

A veces me tengo que morder la lengua y los dedos para no soltar ciertas cosas. Todavía tengo conexión con mi yo infantil que sigue siendo inocente y teniendo empatía. No se me atrofia incluso en tiempos en los que parece que la compasión es un musculo que se está atrofiando y que ya no sirve.

Dime tres palabras que rompan tanto como ese 'eras para tanto'.

No me di cuenta del poder que tenía eso hasta que vi la maqueta del libro. Autoconvencimiento… folio en blanco… todo borroso y 'eras para tanto'. He intentado que cada capítulo del libro terminara con una sentencia así, que cada fin sea una guinda o un dardo.

Cada vez más jóvenes se apuntan a la poesía, ¿está de moda?

Supongo que en todo tiempo de crisis se acrecienta el ingenio. Ahora hay crisis de valores, económica… aunque Rajoy diga en 'Salvados' que estamos saliendo. La gente demanda refugiarse en otras cosas y parece que la poesía es un sitio confortable.

¿Es necesario tener finales?

No. De hecho por eso 'y otros poemas sin terminar', porque no hay finales. Todo final implica el comienzo de algo. Si tú ves la vida con una actitud derrotista verás siempre el final, pero yo me quedo con eso. Es ese eterno retorno, eterno presente, en el que nos movemos.

¿No es precipitado pensar eso de 'para toda la vida'?

Yo ahora que voy a ser padre pienso que si la relación con mi pareja termina tendríamos la cosa más bonita que pueden compartir dos personas, un hijo. Pero vamos, de momento todas las señalas indican que va para bastante tiempo.

¿Somos muy individualistas?

Totalmente. Es una delgada línea, yo siempre defiendo que primero tienes que ser una persona íntegra y completa para juntarte con otras personas iguales y ganar un colectivo de gente que sea capaz de hacer un cambio notable en la sociedad. Pero eso se confunde con el desconfiar del resto y no hacer nada por nadie porque nadie lo haría por mí, y si te doy algo es que es porque espero algo a cambio. Esa falsa solidaridad. Yo intento ser una persona que esté a gusto con lo que está haciendo, con sus actos, y me intento rodear de personas que me llenan, que bastante está la vida como para rodearte de personas que te vacían. Últimamente parece que la tónica general es que la gente se ve con la potestad de decirte cuándo debes tener compasión y por qué, incluso te tienen que decir sobre qué tienes que llorar.

Mucha hipocresía…

Vivimos en una época en la que tenemos acceso a tecnologías que nos aíslan de los demás. Nos conectan y nos aíslan. Tenemos muchos amigos en Facebook, pero ya casi nadie está cuando se le necesita. Es un reflejo de la sociedad en la que vivimos. Yo prefiero seis o siete y saber que puedo contar con ellos siempre.

¿Demasiados sujetos a las normas sociales? 

Por el qué dirán. Con miedo a estar a la altura de la expectativa. En España es antimeritocracia porque el éxito de primeras es sospechoso. Hay que estar en el listón que te has puesto tú y ante todo sobre todo el estado de ánimo que tú quieres. No puedes estar oprimido por todo. Somos una generación que intentamos estar a la altura de lo que se espera de nosotros, que si tienes un seguro, cásate, cómprate una casa, tienes que tener un coche, una pareja… Pero es que el amor se puede encontrar en diferentes cosas personas y por el camino y, oye mira, yo quiero vivir de alquiler.

¿Te afecta que alguna vez te juzguen o critiquen?

Antes cuando recibía una mala y dos mil buenas estaba como ¡ay dios! Ahora ya no, lo veo y sonrío. Dice muy poco de una persona si tal y como está la vida te obcecas en escuchar música que no te gusta y libros que tampoco para criticarlos. Cuando veo eso pues pongo el GIF este del aplauso de Sia LaBeouf (jajaja). 

¿Tenemos lágrimas selectivas que pronto olvidamos?

Si lloras por lo de Bruselas porque te toca de cerca y después por lo de Turquía, ya está el de turno diciendo que eso es oportunista… A mí me toca por igual la muerte injustificada. Somos una sociedad muy inestable. Parece que no lloras un día y al día siguiente no pasa nada. Rajoy decía en 'Salvados' que no íbamos a estar todo el tiempo recordando las cosas malas, pero es que es la única forma de no olvidar lo que ha pasado. Pero claro, vivimos en una sociedad del instante, del hoy tiene valor y mañana no.

¿Qué te pareció Rajoy en 'Salvados'?

Yo nunca voy a entrar a valorar a nivel personal a un político pero a nivel profesional, pero después de ver 'Salvados', que parecía que tenía en algunos momentos un problema de dislexia, se vio que era una persona incapaz, que era un corta y pega de tres respuestas que se había preparado. No comparto el PP, no abogo por sus ideas, pero si al final gana, pues por lo menos que no sea una persona incapaz. Es hueco, no ve la realidad, solo lo que le cuentan. Es duro para mí como ciudadano y encima no puedes hacer nada pacífico y legal por cambiarlo… (jajaja).

Bueno, la gente le vota…

Igual suena muy chungo esto que voy a decir, pero es que nosotros somos una generación puente de una que tiene actitudes rutinarias, como el voto residual, que votan por costumbre. Como no les va mal y no tienen sentido de equipo pues dicen eso de a mí estos perroflautas… Hasta que no pase una generación no se van a cambiar muchas cosas. 

¿A qué político recomendarías tu libro?

Yo sé que Alberto Garzón escucha mi música y gente de Podemos. Pero para que se vuelvan más humanos, a Pedro Sánchez, a Mariano Rajoy y a Bartolomé González, que fue hasta hace poco alcalde de Alcalá y está imputado por malversación, ¡cómo no! 

¿Prohibirías 'Sálvame', 'GH' y 'MYHYV'?

Lo pondría de pago. No debería tener acceso a según qué tipo de sensibilidades. Por ejemplo, la gente mayor que pone la tele porque les hace compañía a lo mejor no tienen inquietudes para abrazar otro tipo de cosas y parece que eso es lo que les va a generar tema de conversación en los bares. Cuando te das cuenta de eso es que están generando un arte del hambre, viven su vida a través de otras personas, y no les das otras propuestas. Se provoca una pasividad del espectáculo muy rara. Como en el Toro de la Vega, que es ilógico y nadie va a ser capaz de convencerme de que matar a un animal es arte pero que luego la música tenga tantas trabas…

¿Y algunas canciones de reggaetón?

No apoyo su discurso porque en la mayoría de casos son un poco machistas, pero luego hay canciones muy buenas. El problema es que llegan las que llegan, pero la canción es libre, solo prohibiría actitudes.

¿Cómo ves el panorama actual del rap?

Salvando excepciones, cíclico y repetitivo. A pesar de que es una música joven, en cuanto te sales un poco ya la gente se echa las manos a la cabeza y pecan de fanatismo. Veo pocas propuestas que se salgan de la norma de hacer lo que hace el resto.

Pero tú, por ejemplo, colaboras con artistas muy diferentes a ti, Carmen Boza, Leiva…

Sí, con Carmen Boza vamos a hacer un proyecto conjunto y con cantantes de rap también colaboro, pero llega un punto en el que si hago una canción es para llegar a un grupo que por sí solo no puedo llegar. Para cantar con otra persona que rapea, ya rapeo yo todo, a no ser que haga algo nuevo. El sota, caballo, rey de los amigos de siempre no.

Cómo viviste todo lo que pasó con Destinia? 

(Rayden denunció por las redes que la empresa había despedido a su mujer por estar embarazada)

Ya estamos tomando acciones legales para denunciar. Lo único que puedo decir es que tienen una community manager bastante torpe porque hace que la gente se posicione a favor de mí. Lo triste es que solo se movilicen las empresas cuando les puede deteriorar la imagen, fue una locura, pareció que se les paraba el mundo. También lo es que tengan que presumir de tener mujeres cuando deberían ser personas. Que una persona deba tener baja por embarazo y por maternidad debería ser algo que celebrar porque así habrá más personas en el futuro. Pero es algo como una traba y hacen que una mujer tenga que decidir entre ser madre o tener trabajo. A mí no me preguntan si quiero ser padre, ni tengo cambiadores de pañales en los baños de hombres y me gustaría cambiar a mi hijo yo. 

¿Qué te parece el permiso de paternidad en España? 

Irrisorio. Debería ser como en otros sitios, 13 semanas y 13 semanas. Un embarazo es un proceso duro y yo quiero estar ahí con mi pareja, ella no está al 100% de sus capacidades, y quiero ser partícipe de ello, que no es solo de la madre, yo también quiero disfrutarlo. Si tuviese un empleo de fichar y solo dos semanas… Es ilógico y produce que una mujer tenga que decidir y provoca estas situaciones. Hay que incentivar que se tengan hijos y están poniendo trabas por el mero hecho de que la persona es del género femenino. Es muy triste. 

A Dolors Miquel la van a investigar por su 'Mare nostra'…

Es igual que Abel Azcona, que puso pederastia con ostias sagradas. En ese tipo de actitudes te das cuenta de que España sigue siendo un país antiguo donde nacen personas modernas. Es el doble rasero de que se penalicen ciertas cosas que no van más allá en la sociedad y luego cosas muy duras y dolorosas no.

¿Qué canción le vas a cantar a tu hijo cuando nazca?

Una que le he hecho. Grabo en julio nuevo disco y tenía miedo de no estar a la altura, pero he hecho la mejor canción. Cuando le vea voy a romper a llorar.