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Ciudadanos tensa la cuerda de la negociación para formar Gobierno

PSOE, Podemos y Ciudadanos intentarán mañana por la tarde el más difícil todavía de encontrar puntos en común sobre los que construir un futuro acuerdo de Gobierno. El reto a priori no parece fácil: a las diferencias políticas hay que añadir que, si bien tanto Ciudadanos como Podemos se han avenido a sentarse, ni uno ni otro partido se muestran dispuestos a participar de un Gobierno compartido.

El escenario se complica aún más si cabe tras el último cambio de rumbo de la formación de Albert Rivera. Ciudadanos había mantenido hasta ahora que no entraría en un Gobierno no presidido por ellos; no obstante, ayer, su portavoz en el Congreso de los Diputados, Juan Carlos Girauta, anunció que sus intenciones han variado y que sí esperan detentar ministerios. «Un Gobierno monocolor sería demasiado débil», observó. «La idea es que ese Gobierno para el que pedimos el apoyo de Podemos tiene que estar constituido por miembros del PSOE y Ciudadanos».

Podemos, por su parte, llega a la reunión de proponer a Ciudadanos una ecuación similar, pero a la inversa: que sea Ciudadanos quien se abstenga ante un Gobierno constituido por el PSOE y Podemos. Para ello sus líderes ya han adelantado (lo hizo el propio Pablo Iglesias en El Hormiguero esta semana) que están dispuestos a hacer concesiones en áreas políticas clave, como la política fiscal o laboral.

También el PSOE se inclina por primera las políticas sociales para lograr un eventual voto positivo de la formación de Pablo Iglesias. No obstante, los últimos datos conocidos sobre el déficit público, cuyo desvío en 2015 ha sido considerable, impiden al partido hacer grandes promesas en materia de gasto público.

Iglesias será el único de los líderes nacionales que se implicará directamente en las negociaciones. Tanto Sánchez, como Rivera dejan la responsabilidad a sus equipos negociadores. De no lograrse un pacto antes del próximo 2 de mayo España se verá abocada a nuevas elecciones.