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Cómo es la taza del váter del futuro

Como explicó el proctólogo -médico especialista en el aparato digestivo- Michael Frielich, el ser humano, morfológicamente, «no fue creado para sentarse en le váter». ¿Y entonces? Aposentarnos como si estuviéramos sentados en el Teatro Real no es correcto, como repiten desde hace tiempo otros doctores. Una cosa es ir al estreno de 'La Traviata' y otra muy distinta, necesaria e insalvable, es defecar. Y esto último llevamos haciéndolo mal desde hace más de 400 años cuando John Hrington inventó el inodoro en 1591.

En 1964, el Dr. Henry L. Bockus aseguró en su texto 'Gastroenterology' que «la postura ideal para la defecación es en cuclillas, con los muslos pegados al abdomen». Y diversos estudios posteriores han corroborado este hecho. Cuando estamos de cuclillas el músculo puborrectal, que llega al recto y al ano, se relaja y se moldea formando un ángulo de unos 90 grados entre el recto y el ano. Al contrario, al estar de pie, esas fibras musculares están en tensión, presionan el recto y dificultan el paso de las heces. Un complicación innecesaria. 

                                      

Así las cosas, cuando la ciencia aporta una mejora postural para una función tan necesaria los diseñadpores de sanitarios deberían tenerlo en cuenta. Y ese camino ya se ha iniciado con algunos prototipos interesantes. La primera opción, no obstante, puede ser utilizar la misma plataforma alta que utilizamos para colocar los pies bajo el escritorio cuando escribimos en el ordenador. ¡Voilá! De esa manera, con la banqueta frente al retrete, elevamos las rodillas y adoptamos una posición mucho más beneficiosa.

Por la vía de la sofisticación, para encontrar un modelo que además de útil y saludable nos pueda 'vestir' el cuarto de baño, tenemos que volver la mirada al váter 'Bienestar', diseñado por tres estudiantes de la escuela Saint Martins de Londres, que ganaron el concurso convocado por el fabricante de sanitarios Dyno Rod en colaboración con la University of the Arts London para celebrar su 50 cumpleaños. Era muy simple: encontrar la taza de váter del mañana.

Así, se pidió a los graduados de Diseño Industrial y Diseño que considerasen para sus creaciones las cuestiones de sostenibilidad, el medio ambiental, la salud y el bienestar. El diseño ganador 'Wellbeing Toilet' -Váter Bienestar, en español – de los graduados Elliot Ray, Pierre Papet y Sam Sheard, promueve la posición del cuerpo ergonómica correcta, en un esfuerzo por reducir el riesgo de cáncer intestinal y hemorroides, además de otras mejores sensibles en lo medioambiental como el aprovechamiento y reciclaje de aguas residuales.

                                

                      (El prototipo 'Bienestar', apadrinado por la universidad británica, recuerda a los actuales retretes pero tiene menos altura y                                                                     algunas de sus ventajas tecnológicas como el reciclado, no saltan a la vista)

Probablemente no sea el diseño definitivo pero sobre esta idea, como base, girará el futuro inodoro que tendremos en casa. Será cuando nos olvidemos de más de 400 años de esfuerzos y malas deposiciones.