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Santos advierte a banda criminal de los Úsuga que el Estado los doblegará

Laura Barros

Bogotá, 1 abr (EFE).- El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, advirtió hoy a la banda criminal Clan Úsuga que el Estado la combatirá con todas sus fuerzas hasta el final, en respuesta al «paro armado» de esa organización que en las últimas 48 horas aterrorizó el norte y noroeste del país.

«Esta organización queda notificada que la fuerza pública en su totalidad va a estar detrás de ustedes hasta el último de sus miembros, por eso les recomiendo el camino de someterse a la justicia», dijo Santos en Montería, capital del departamento caribeño de Córdoba, donde encabezó un consejo de seguridad.

Santos se reunió con autoridades locales, el ministro de Defensa, los jefes de las Fuerzas Armadas, de la Policía y la Fiscalía para analizar los hechos ocurridos en el «paro armado» del Clan Úsuga, la mayor banda criminal del país, que se hace llamar Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) y se dedica al narcotráfico, la extorsión y otros delitos.

El gobernante indicó que en los dos días del «paro armado», que han dejado al menos cuatro policías y un militar muertos, han sido registradas 44 acciones, cuyo tipo no precisó, cometidas por el Clan Úsuga, de las cuales el 70 % se concentró en el departamento de Antioquia (noroeste).

También confirmó acciones en Chocó (oeste), La Guajira y Córdoba, estos dos últimos en la costa Atlántica, aunque la amenaza de los Úsuga se extendió a otros departamentos de la región caribe.

El Clan Úsuga, banda de origen paramilitar, es objeto desde comienzos del año pasado de una intensa persecución militar y policial, llamada «Operación Agamenón», dirigida contra su cúpula, en especial su máximo líder, Dairo Antonio Úsuga, alias «Otoniel».

Esta banda llamó mediante un panfleto a paralizar las actividades «económicas, laborales y académicas» en las regiones donde opera en «legítima defensa» ante un Estado «incapaz de garantizar la vida y bienes de sus asociados», y la fecha coincide con la muerte de Francisco José Morelo Peñate, alias «Negro Sarley», quien falleció en un enfrentamiento con las autoridades el 24 de abril de 2013.

El presidente señaló que hoy fueron capturados 56 miembros de esta banda y que en los últimos tres meses han sido incautados más de 125 millones de dólares / 109 millones de euros a esa organización.

El «paro armado» es una acción intimidatoria de grupos armados ilegales que busca interrumpir cualquier actividad económica o comercial en una región determinada, así como impedir la circulación de personas y vehículos.

Por esa razón, en pueblos de las regiones paralizadas el comercio permaneció cerrado ayer y hoy, las calles desiertas y varios vehículos fueron incendiados, dejando pérdidas calculadas en 1.200 millones de pesos (unos 400.000 dólares/ 351.000 euros) solo a empresas de transporte de pasajeros, según una fuente del sector.

Entre las regiones más golpeadas por la actividad del Clan Úsuga están las de Urabá y el Bajo Cauca, ambas en Antioquia, por donde pasan las carreteras que comunican a Medellín, segunda ciudad del país, con la costa atlántica.

«Este 'paro armado' lo que ha tenido como objetivo es eso: crear miedo, intimidar a la gente», subrayó el jefe de Estado, quien señaló que las redes sociales les han servido como «forma de difusión» de «mensajes mentirosos» que «asustan» a la población.

A juicio de Santos, esta acción es una «expresión de debilidad» de los Úsuga, de los que dijo, «se sienten arrinconados» por el Estado.

«Ustedes no son un grupo político, son una banda criminal dedicada al narcotráfico, extorsión e intimidación», advirtió el mandatario ante las pretensiones del Clan Úsuga de que «el Gobierno colombiano le dé algún tipo de tratamiento político».

«Hemos derrotado a enemigos mucho más poderosos», sentenció el presidente.

El Clan Úsuga, al que las autoridades han vinculado con el cartel narcotraficante de Sinaloa, liderado por Joaquín «el Chapo» Guzmán, nació después de la desmovilización de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que llegaron a un acuerdo para dejar las armas en 2006.

Santos también desvirtuó la afirmación de esa banda, que asegura tener «dominio territorial, unidad de mando y operaciones militares continuadas a lo largo del tiempo» para buscar un estatus político.

El mandatario anunció que, además de la persecución militar y policial, el Gobierno revivirá la estrategia de «cooperantes» para que la población denuncie a los cabecillas de la banda a cambio de recompensas. EFE

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