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Uber regresa a Madrid: ¿Es el fin del negocio de los taxistas?

Españoles, Uber ha vuelto. A simple vista, puede entenderse como un regreso poco importante pero su éxito y establecimiento puede cambiar el concepto que tenemos de movilidad en las ciudades. El pasado miércoles, la polémica aplicación de transporte suspendida el 31 de diciembre de 2014 como «competencia desleal al taxi», volvió a funcionar en Madrid con el nombre de 'Uber X', una modificación de la anterior, 'Uber Pop', que fracasó en su anterior proyecto como modelo de referencia en economía colaborativa en la ciudad. 

¿Qué ha ocurrido en este año y medio para que Uber vuelva a operar en Madrid? La aplicación cuenta ahora con conductores profesionales (algo que antes no ocurría), es decir, el servicio lo ofrecen conductores con licencia VTC (vehículos con transporte de conductor). 

¿Eso significa que ahora ya son legales y pueden realizar su modelo de negocio en la ciudad como si nada? Julio Sanz, presidente de la Federación Profesional del Taxi de Madrid, asegura que el regreso de Uber era «algo esperado» y que no «incurren en la ilegalidad» pero que observarán si hay el más mínimo indicio de que se salen de la norma. «Los precedentes que tenemos nos hacen ser poco optimistas pero las legislaciones debemos respetarlas. Eso sí, no pasaremos ni una«, reflexiona Sanz.

José Andrés Díez, abogado especialista en transporte que ayudó a la Asociación Madrileña del Taxi en su demanda para que se suspendiera Uber en 2014 y que luchó contra esos taxistas para defender la legalidad de Cabify, otra aplicación en el ojo del huracán por el gremio, celebra que la aplicación haya dado un paso adelante en legalidad pero considera que tienen algunas cosas que cumplir que son muy importantes en este sentido. 

«En la parte del transporte, Uber X cumple con la ley pero en la de la mediación, la de contactar a cliente y conductor, no ha cambiado nada«, explica Díez. En este sentido, el abogado considera que no vale únicamente con cumplir estrictamente la ley sino que la plataforma deberá demostrar en el tiempo si el transporte es o no correcto. 

Díez cree que habrá que observar, ya que aún es prematuro porque solo llevan unos días funcionando, si cumplen en otros aspectos ya que «no vale con tener una autorización sino que hay que ver como se está facturando, como se controla o si se tiene la hoja de ruta de los servicios»

¿CUÁNTO ME AHORRO CON UN VIAJE EN UBER Y NO EN TAXI?

Se trata de la pregunta del millón que para muchos es una incógnita. Desde Uber, servicio de transporte por encargo que nació en San Francisco en 2009, aseguran que su plataforma permite un ahorro medio respecto a los medios tradicionales de «un 30% en trayectos por ciudad» y que puede «llegar a un 40% en los viajes al aeropuerto». 

Además, desde la aplicación, tal y como explican en su página web, recuerdan que su servicio, no tiene, además, suplementos por horario (los taxis cobran más si se viaja de madrugada) o si el inicio o el final del recorrido es una estación de autobuses o tren o intercambiadores de transporte. 

Tampoco es más caro en fechas señaladas y no pagas más si cambias de zona (sales de Madrid hacia al cinturón sur, el Corredor del Henares o más allá de la A-6), según defiende Uber. Aquí puedes consultar sus tarifas preestablecidas y una estimación de un trayecto que quieras hacer. 

¿Pero es eso realmente así? ¿Es más barato viajar en Uber? Desde el gremio taxista contestan con un «NO» rotundo. Sanz señala que para el cliente utilizar la aplicación sale a la larga «mucho más caro». ¿Por qué? Por su famoso algoritmo para regular los precios de su servicio en función de la oferta y la demanda.

«Ese algoritmo con menos demanda y más demanda puede llegar a hacer que el precio del servicio se multiplique por dos, por tres e incluso por cinco dependiendo del día. Nosotros tenemos la certeza de que el taxi ofrece mejor calidad, inmediatez y en precio. El gremio fija un precio determinado pero en Uber, en días de mayor demanda o en sucesos como atentados, secuestros, algo que se ha visto ya en otras ciudades donde ofrecen servicio, el coste del trayecto se puede disparar hasta un 400%», defienden desde la Federación Profesional del Taxi de Madrid. 

Para José Andrés Díez esa tarifa dinámica, que es así como se conoce la determinación de precios que hace Uber en sus recorridos en base a la ley «no es del todo correcta». «Uber no se diferencia mucho de Radio Taxi, por ejemplo, en el sentido de que uno tiene un potencial de 71.000 millones de euros y otro de apenas uno. La aplicación fija el precio del trayecto y es entonces cuando hablamos de un servicio de transporte como el del taxi», reflexiona el abogado especialista en la materia. 

Díez insiste en que queda muy bien decir que se van a rebajar los precios y los costes pero que ello puede influir en una» infravaloración de los taxis en ese sentido». ¿A qué se refiere? A que se produzca una peligrosa invasión de Uber en las calles de Madrid y se acabe con la libre competencia. «Si la aplicación consigue más y más licencias VTC, hay un peligro evidente de que esta tarificación de precios se haga con el mercado y no sería deseable», concreta. 

¿QUÉ ES LO QUE VUELVE A ENFRENTAR A TAXISTAS Y UBER?

Los taxistas son conscientes, tal y como reconocen, que Uber X, a día de hoy, cumple con la legalidad. La situación, eso sí, afirman que puede cambiar. ¿Por qué? Porque podrían dejar de captar clientes desde su domicilio fiscal cuando un viajero les solicite desde la aplicación y empiecen a moverse como si fueran taxistas por el centro de Madrid. 

«Vamos a estar vigilando si hay vehículos de Uber que pasean por la Castellana sin clientes a bordo para poder iniciar acciones legales. Es algo que ya ocurrió con Cabify y lo denunciaremos cuando suceda», aseguran, con certeza, desde la Federación Profesional del Taxi de Madrid.

Sin embargo, desde Uber, tal y como han asegurado en algunas ocasiones, la Ley de Ordenación de Transportes, en su última modificación del mes de diciembre, apunta que el conductor puede estar estacionado antes de un nuevo servicio y que donde no podrán parar para recoger clientes es en las paradas exclusivas para el gremio de los taxistas. 

Pero… ¿Es legal que desde organismos como la Federación Profesional del Taxi se vigile y denuncie a los conductores con licencia VTC de Uber si circulan por las calles de Madrid sin ningún cliente? ¿Y si utilizan su vehículo, pagado por ellos mismos, como otros taxistas, para su ocio o tiempo libre?

Ante esa pregunta, el propio Julio Sanz señala que los conductores VTC deben recordar que tienen sentido como «servicio público» y no deberían utilizar esas licencias para un uso personal que puedan llevar a contradicciones como esas. 

¿APLICACIONES COMO UBER PUEDEN ACABAR CON EL TAXI?

A día de hoy, el taxi goza de una buena salud en España, más aun en ciudades como Madrid, donde hay una flota de vehículos muy amplia y donde el servicio goza, en líneas generales, de buena reputación y unos precios ajustados. 

El propio Díez, de familia taxista y que ha vivido desde dentro el funcionamiento del gremio, argumenta que «no se está adaptando a las necesidades actuales de la sociedad». «No hablamos de que haya aplicaciones para pedir un taxi, faltaría más, estamos en el siglo XXI. Me refiero a que servicios como Uber, Cabify e incluso Blabacar funcionan únicamente con un smartphone y, en cambio, el profesional del taxi tiene que gastar 700 u 800 por un taxímetro, o incluso 4.000 si es analógico, para operar», reflexiona el abogado. 

Díez considera que es muy «cómodo», especialmente para las personas que no controlan la tecnología, levantar la mano y parar un taxi. Sin embargo, advierte que esa tendencia «social» cambia cada vez más rápido y es un reto que tienen que afrontar en el futuro. Además, el letrado asegura que más allá de todo eso, el sector tiene un problema «ideológico» importante que debería liberar para avanzar. 

«Hay voces críticas con la competencia porque otro sector como la VTC pida la liberalización de autorizaciones y en cambio hay un señor importante del taxi en Madrid importante que pide 5.000 nuevas plazas de VTC para la ciudad. No puede ser», concluye.

Desde la Federación Profesional del Taxi de Madrid reconoce que hay cosas por mejorar pero insisten en que su servicio y calidad con el cliente, además de la rapidez no puede ser igualada por otras alternativas que «hay que respetar» porque están incluidas en el reglamento de la Ley de Ordenación. 

QUIERO VIAJAR CON UBER, ¿QUIÉN ES MI CONDUCTOR?

A diferencia de lo que ocurría anteriormente, los conductores de Uber X sí que cuentan con licencia profesional, las denominadas VTC. Eso significa que todo está mucho más controlado y que el vehículo debe contar con unas obligaciones (tener menos de diez años de antigüedad y una longitud superior a 4,60 metros de longitud).

¿Es fácil reunir todos esos requisitos? No, en España las licencias VTC no son muy numerosas, en comparación con los taxis, aunque Madrid es la ciudad que más tiene. El actual sistema, mucho más seguro para el cliente, exige a los conductores registros del vehículo, comprobante de seguro y posibles antecedentes para verificar quién forma parte de la flota de Uber. 

Al solicitar el servicio, el cliente podrá conocer los datos del conductor que le va a recoger, además de información sobre anteriores viajes y recibirá una notificación sobre el tiempo exacto que queda para que llegue el vehículo con el que va a viajar.

El pago, por cierto, se realiza exclusivamente con una tarjeta de crédito asociada al cliente. Al menos, en España, el cobro del servicio en efectivo «no está operativo». Según Uber se trata por «cuestiones de seguridad», tal y como indican en su web. 

El gremio taxista, en ese sentido, asegura que la plataforma de Uber «no es segura» y que ellos mismos reconocen que hay varios casos «preocupantes» en servicios ofrecidos en otros lugares del mundo donde llegó a haber casos de violación. El pasado mes de octubre, un conductor de la aplicación en la India fue condenado por agresión sexual a una pasajera. En cambio, en los taxis madrileños aseguran que hay «cero problemas» en ese sentido. «Tenemos un expediente inmaculado de nuestros profesionales», apunta. 

Otras plataformas como Cabify también han sufrido problemas importantes con los taxistas aunque en este caso ganaron la partida en los tribunales. Y es que, a diferencia de Uber, esa aplicación estaba constituida como mediadora en el transporte dentro de las agencias de viajes, algo que provocó que los tribunales archivaran la demanda en el año 2013.