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Miss Caffeina: «En épocas de crisis la música es cuando mejor va»

El tercer disco de Miss Caffeina, está compuesto por once temas con un sonido muy particular, y bastante diferente al que nos ofrecieron en discos anteriores. Tras un merecido descanso al finalizar la gira de 'De polvo y flores', la banda ha vuelto con las pilas completamente recargadas. Ya están inmersos en la nueva gira, presentando 'Detroit' por toda la geografía española, y además les espera un verano cargadito de festivales.

Alberto, vocalista de Miss Caffeina, ha hablado con Que.es de todo esto y mucho más.

Nada más salir disco os pusisteis número 1 en iTunes, ¿os esperabais esa respuesta de la gente?

Fue genial, no nos esperábamos que lo fuesen a recibir así, la verdad. Siempre tienes la esperanza de que funcione, pero la verdad es que va muy bien, y estamos muy contentos de que la gente haya aceptado el cambio.

Efectivamente, el disco es algo bastante diferente a lo que nos tenías acostumbrados hasta ahora… ¿A qué se debe este giro?

Pues a que nos apetecía hacerlo en este momento. A lo mejor las canciones nos han llevado por ahí, la música que hemos estado escuchando últimamente, o que igual hemos creído que era el momento… Pero tampoco ha sido muy pensado ni muy premeditado.

Simplemente hemos ido hacia ahí, pero no sé lo que nos ha llevado. A posteriori hemos notado una tendencia a ir hacia los 'sintes' y a la música un poco más bailable, Debe ser que hay algo que ha llamado a la gente para que sea este momento en el que te planteas hacer este tipo de producción. No de canción, porque creo que seguimos haciendo el tipo de canción que siempre hemos hecho.

¿Os daba miedo que parte de vuestro público, especialmente quienes os han seguido desde vuestros inicios, se dejase de interesar un poco por vuestra música?

La verdad es que creo que hay que ser un poco rebelde con eso, ¿no? Y cuando sabes que estás haciendo algo que es bastante diferente a lo anterior, arriesgarte y tomar la posición de: 'Bueno, pues si no les gusta no les gusta, pero es lo que a nosotros nos apetece hacer'.

Entonces, más que miedo teníamos curiosidad y expectación por ver cómo la gente se iba a tomar las nuevas canciones. Pero en ningún caso hemos tenido miedo. De todas maneras, es mucho más interesante y emocionante hacer este tipo de cosas, porque si nos hubiésemos puesto a hacer otra vez el mismo tipo de disco que el anterior ya sabemos que a la gente le gusta.

Y el tema de las críticas negativas, ¿cómo lo lleváis?

Pues algunos mejor que otros… Depende de con quien hables de la banda, pero en general bastante bien. Creo que además desde el principio hemos sido el típico grupo que ha mucha gente le ha gustado, pero que mucha gente ha odiado. Así que estamos bastante acostumbrados, no nos tomamos las críticas como algo tremendo.

¿Crees que la gente tiene muchos prejuicios a la hora de escuchar música?

Sinceramente, yo pensaba que la gente era más cerrada. Sobre todo con nuestra experiencia, con lo que nosotros estábamos haciendo. Pero luego nos hemos dado cuenta de que no, de que la mayoría de la gente ha recibido la nueva propuesta súper bien. Es diferente, pero siguen interesados. Es más, creo que estamos captando a gente que no estaba nada interesada en nosotros, y ahora sí.

Con lo cual, yo creo que al final la gente, no es tonta. Siempre sabe cuándo algo se ha hecho con honestidad, y cuando es algo que estás haciendo por postureo y para vender.

¿Crees que estáis ante vuestro mejor disco?

El que más repercusión está teniendo sí, pero el mejor no lo sé. Nosotros te vamos a decir, si nos preguntas dentro de dos años que hayamos sacado el siguiente: 'este es el mejor'. El mejor siempre es el último, es tu foto de ahora.

¿Por qué Detroit?

Cuando terminamos el disco y nos planteamos ponerle el nombre nos pareció muy buena idea ponerle el nombre de la canción 'Detroit', que es la que abre el disco, porque fue una ciudad que durante un tiempo tuvo un apogeo muy grande con el mundo del automóvil. Y de repente, todo eso se cayó, y ahora mismo es una ciudad que está desierta. De hecho, vimos un documental, para mimetizarnos con el rollo, sobre cómo está Detroit ahora y es una ciudad medio fantasma. Es una ciudad que hay que volver a llenar de luz.

Nosotros pasamos por un periodo así, al final de la gira anterior. Decidimos parar un año y no hacer nada de música. Y ahora, este disco es el reflejo de que le hemos metido mucha más luz a todo, y más ilusión al proyecto. Ese parón fue totalmente necesario, y ahora nos damos cuenta que fue lo mejor que pudimos hacer. No fue un parón muy grande, solo un año, pero creo que hay mucha similitud entre la ciudad de Detroit y nuestro estado.

¿Qué es lo que pasó exactamente al final de la gira de 'De polvo y flores'?

Piensa que en la gira anterior nosotros compaginábamos nuestros trabajos, y además los fines de semana tocábamos. Hicimos más de 90 conciertos, y al final debimos haber parado en un punto, pero seguimos tres meses más. Fue un poco como cuando quieres dejar a tu pareja, pero sigues porque no te atreves, y la relación al final va agonizando. Nosotros al final perdimos un poco la ilusión y estábamos quemadísimos.

Este parón os ha venido muy bien entonces, pero me imagino que estaréis deseando volver a tocar todos juntos…

Claro, nos hemos echado de menos. Hemos echado de menos, hacer música, los conciertos, los festivales, todo… Y cuando echas de menos algo, te das cuenta de que lo necesitas y lo quieres de verdad.

Ya estáis confirmados para unos cuantos festivales este verano, y antes tendréis la gira de presentación de 'Detroit'… ¿Tú prefieres conciertos en salas o eres más de ambiente festivalero?

Todo tiene su cosa. Es como cuando das un concierto acústico y de repente hay mucha magia porque la gente está en silencio y todo es muy bonito. Pero yo creo que somos un grupo que nos sentimos más cómodos en un escenario grande. Grande no porque haya mucha gente, sino porque el espacio es grande, al aire libre… Todo lo que te da un festi, lo disfrutamos bastante más.

¿Alguien con quien os gustase colaborar y que no lo hayáis hecho aún?

Pues si se lo preguntas a cada uno de nosotros te va a decir una cosa completamente diferente…

A mí una artista que me encanta, y que aparte de que me guste lo que hace, y su carrera, y su música y demás, es Luz Casal. Me gustaría mucho cantar con ella. No tiene nada que ver con nosotros pero me encanta.

Pero también has colaborado con Raphael, que tampoco tiene mucho que ver con Miss Caffeina…

Pero fíjate, quizá no en el tipo de música, pero en el concepto de cómo él ve el espectáculo, Raphael sí que va mucho más conmigo. Para mí fue una experiencia increíble, y con este recuerdo me sale una sonrisa de tonto, claro.

¿Con qué canción de 'Detroit' te quedas?

Cada día te diría una… Pero ahora mismo con 'Ácido'. Yo creo que es un tipo de canción, y un tipo de producción y de música que siempre he querido hacer algo así. Al final Álvaro ha aportado esta canción al disco, que es su primera canción además. Me parece una canción con un 'flow' bastante increíble.

¿Cuánta importancia le dais a la imagen encima de un escenario?

Para nosotros es algo natural, porque lo que no llegamos a entender es el no darle importancia. Es decir, si tú estás dando un espectáculo en directo, que es lo que es la música en directo, porque si no solo harías discos, ¿cómo no vas a cuidar eso?

Tú estás haciendo un show, así que nosotros le damos la importancia que tiene. Tampoco nos matamos ni nos desvivimos por ello, pero sí que pensamos lo que nos vamos a poner, nos preguntamos los unos a los otros…

Además, los músicos que admiramos es una cosa que también siempre han tenido muy en cuenta, ha sido una cosa que nos ha llamado mucho de ellos, y te hace incluso admirarles más. Con lo cual, es una cosa que llevamos bastante dentro y tampoco es postureo ni nada así.

Tú nos has sorprendido con un cambio de look tiñéndote de rubio… ¿tiene algo que ver con la salida de 'Detroit'?

Sí, totalmente. Yo tenía pensado hacerlo cuando sacásemos el disco porque me parecía… Lo que te decía antes, que por ejemplo si coges la discografía de Bowie y empiezas a diferencias entre disco y disco, ves que tenía una imagen totalmente diferente entre uno y otro. Creaba como un rollo y toda una parafernalia entre disco y disco. Y yo creo que eso está muy bien para marcar un poco el sentido, la época…

Yo me voy a quedar calvo pero bueno, todo sea por el concepto del disco.

En Twitter comentaste en su día que la canción 'Oh Sana' venía mucho al caso con el cabreo que tenías por el tema de Rita Maestre…

La verdad es que fue después de un momento en que estaba viendo las noticias y estaban poniendo el resumen de todos los juicios que había habido: el 'caso Nóos', el tema de Rita Barberá también… Todo eso, y luego el juicio de Rita Maestre.

Lo equiparaban, cuando es una ofensa, supuestamente, a la iglesia. La canción 'Oh Shana' habla de cómo nosotros tenemos tan arraigada la religión en nuestra vida aunque no lo creamos y aunque digamos que no creemos en Dios… Pero en nuestro día a día tenemos muy arraigado el sentimiento católico, cristiano, o como quieras llamarlo, que nos hace a veces no hacer cosas o no ver las cosas claras. Muy concretamente cuando no aceptas lo diferente porque tu educación religiosa no lo entiende. Eso va muy dentro de ti porque somos un país que ha sido muchísimos años un país católico y lo sigue siendo, y entendemos la vida a través de la religión aunque no lo creamos.

Y claro, tú cuando te encuentras con un caso como este, en el que a una persona se la juzga y puede caerle incluso cárcel porque la Iglesia se ha ofendido, pues me parece ridículo, absurdo, medieval…

¿Alguna esperanza de que algún día se le dé la importancia que merece a la cultura en este país?

Yo creo que la gente, en todas las épocas de crisis o de situaciones como la que estamos ahora, casi siempre es cuando la música va mejor, cuando la gente y el arte están más inspirados.

El valor que tiene la música, yo creo que la gente se lo da y sabe que lo tiene. Quien no se lo da es el Gobierno, cuando realmente lo que define a un país es su cultura.

Tú cuando vas pensando en Estados Unidos vas pensando en épocas, en los 50, los 60, los 70… Y lo que recuerdas es la moda, la música… Aunque a lo mejor no sabes qué presidente estaba gobernando en ese momento. El arte es lo que define un país, y si en un país el Gobierno no se da cuenta de esto, estamos perdiendo muchos puntos.