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ONU intentará llevar ayuda a 1,1 millones de sirios en zonas difícil acceso

Ginebra, 17 mar (EFE).- La ONU dijo que hoy se ha aprobado un plan para hacer llegar hasta finales de abril ayuda esencial a 1,1 millones sirios que están en áreas donde el acceso humanitario es muy difícil, así como en zonas cercadas militarmente.

Este plan incluye seis áreas para las cuales la ONU todavía no recibe autorización del Gobierno sirio para entrar, y otra zona adicional controlada por la organización terrorista Estado Islámico.

El presidente de un grupo de trabajo creado para mejorar la entrega de ayuda humanitaria a los civiles en Siria, Jan Egeland, indicó que últimamente se han obtenido permisos para 15 áreas en la categoría de «difícil acceso», pero que no están cercadas.

Esas incluyen barrios de Alepo y Homs «que no reciben ayuda desde hace meses».

Un acuerdo copatrocinado por Estados Unidos y Rusia para un cese de las hostilidades en Siria, en vigor desde hace veinte días, tenía también la intención de que la reducción de la violencia permitiera aportar ayuda a cerca medio millón de sirios en zonas cercadas o de difícil acceso.

De entre ellos, 150.000 personas han recibido alguna asistencia vital en lo que va de este año.

Gracias a ese arreglo, en el último mes se ha podido llevar ayuda a doce de dieciocho áreas cercadas y consideradas como prioritarias por la gravedad de su situación humanitaria, aunque se sigue sin recibir permiso para entrar a seis zonas sitiadas por el régimen sirio.

Entre ellas, Egeland mencionó Daraya y Duma, dos localidades «simbólicamente importantes» por ser bastiones de la oposición armada, y que están incluidas en una lista entregada hoy al Gobierno sirio para acceder a todos las áreas pobladas pendientes en un plazo de siete días.

De otra parte, el responsable reveló que los artículos médicos son el tipo de ayuda más difícil de hacer llegar a los sirios y que no hay una razón comprensible para esto.

«Por qué no permitir la entrada de productos nutricionales, vitaminas o antibióticos», se preguntó.

Sostuvo que tampoco se permite el acceso de especialistas que puedan evaluar la situación sanitaria en las áreas sitiadas, donde «la gente está muriendo por falta de medicamentos, de personal o porque no se permiten las evacuaciones médicas.

Egeland consideró que los enfrentamientos que persisten en algunos lugares no justifican que el gobierno se niegue a autorizar la entrega de ayuda, pues en casos como «el de Duma sería muy fácil», ya que hay convoyes que incluso tienen que pasar por el medio de esta localidad en su camino hacia otras zonas.

Sin embargo, como un aspecto positivo anunció que se ha aprobado una campaña de vacunación entre el 18 y 24 de abril para inmunizar contra varias enfermedades, como polio y sarampión, a todos los niños que no lo han sido en los últimos años.

La tasa de vacunación en Siria alcanza entre un 50 y un 60 por ciento de la población infantil, lo que «es una receta para enfermedades epidémicas», indicó.

De otro lado, Egeland reveló que existe la «amenaza» de que los aviones enviados para el lanzamiento de ayuda humanitaria sobre un área controlada por el Estado Islámico en Siria puedan ser objeto de ataques con misiles, por lo que se está revisando el plan para que estos vuelos sean a «gran altitud».

La zona en cuestión es Deir Ezzor, bajo control de la organización terrorista y donde un primer lanzamiento de ayuda fracasó, por lo que ahora la ONU espera recibir nuevos paracaídas que puedan soportar el peso de los enormes paquetes con ayuda, agregó.

Egeland adelantó también que en un plazo de diez días se podría hacer otra tentativa de lanzar la ayuda desde el aire. EFE